50.000 firmas solicitan etiquetas en braille: Iba a tomar un vaso de leche y el cartón resultó ser de caldo de pollo
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En: elmundo.es, Digital - 20/04/2017
20/04/2017 03:03 "El otro día iba a tomar un vaso de leche para desayunar. Abrí el cartón y resultó ser caldo de pollo. 'Bueno, pues parece que esta noche toca sopa'. A media mañana se me antojó un zumo de naranja... pero abrí uno de piña. Para la cena decidí acompañar mi filete de pez espada con algo ligerito. Fui a abrir una lata de arroz y la lata resultó ser de calamares en su tinta... ¡no le pegaba nada al pescado! ".
Con este tono de humor, la sevillana Rocío Sánchez ha conseguido más de 50.000 apoyos en una campaña que inició el pasado 6 de marzo en la plataforma Change.org para pedir al Parlamento Europeo que se etiqueten en braille los productos de los supermercados.
La promotora de esta petición envió además, el pasado lunes, una carta a los 54 europarlamentarios para describirles los problemas a los que se enfrenta en su vida diaria. "Me llamo Rocío, soy ciega y quiero llamar la atención sobre las indudables ventajas y el consecuente incremento de autonomía, independencia y accesibilidad que puede significar un correcto etiquetado en braille para productos de alimentación, cosmética y otros accesorios", arrancaba su misiva.
La andaluza asegura, al otro lado del teléfono, no tener demasiadas esperanzas depositadas en posibles repercusiones políticas que garanticen una accesibilidad universal, aunque no descarta nada. De momento, según dice, ya ha recibido una respuesta de apoyo por parte de Enrique Calvet Chambon, miembro de la Comisión de Empleo y Asuntos Sociales, y está a la espera de que otros, como Esteban González Pons, Elena Valenciano o Beatriz Becerra decidan pronunciarse.
Los súper se desentienden Sin embargo, la buena acogida de su petición, casi una súplica, en la plataforma de activismo online, tiene a Rocío muy satisfecha. "Mi intención es ir más allá de decisiones políticas. El objetivo es, ante todo, que la sociedad y las empresas se sensibilicen acerca de esta necesidad que tenemos las personas como yo", dice.
Pese a que la repercusión es muy reciente, la sevillana remarca que lleva escribiendo cartas a grandes cadenas de alimentación como Mercadona y Día desde el año 2009. "Me solían responder diciendo que transmitirían su petición a otro departamento", apostilla. FCINCO se ha puesto en contacto con ambas empresas, que han declinado hablar de cambios en su etiquetado, ya que, tal yo como asegura Ginés Canabate, portavoz de Grupo Día, "se ajustan escrupulosamente a la legalidad vigente".
Frente a su situación, Sánchez recuerda haber encontrado productos frescos y envasados con etiquetas con este sistema de lectura en supermercados de Reino Unido. Hace hincapié, además, en que en España todos los medicamentos que se venden en farmacias disponen de información en braille y, por eso, asegura: "Es perfectamente posible aplicar una legislación al respecto". Sólo así, aclara: "Muchas personas ciegas dejaremos de depender de otros para hacer la compra".
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