Adaptación de los cultivos al cambio climático
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En: elmundo.es, Digital - 02/06/2017
1 jun. 2017 18:09 El investigador del MIT Media Lab Caleb Harper, en uno de los laboratorios. OPENAG0Comentar La ingeniería molecular debe permitir que las plantas sobrevivan a las nuevas condiciones del entorno y a las plagas, modificando su tolerancia y resistencia
La reacción dominante ante los retos del cambio climático se ha focalizado en su posible mitigación mediante el control de emisiones, olvidando que tan importante como ésta es la toma de medidas de adaptación a los cambios, ya que éstos son, en buena parte, inexorables. Aun en el caso utópico de que se lograra estabilizar la atmósfera en su composición actual, la inercia del sistema conduciría a unos cambios significativos. Las estrategias de mitigación y de adaptación son de hecho complementarias.
Los efectos del cambio en plantas y animales ya empiezan a detectarse. Numerosas especies vegetales y animales están desplazando sus hábitats hacia el norte y hacia arriba en los sistemas montañosos. Parece que, en el hemisferio norte, una subida de 4 grados supondría un desplazamiento de los hábitats hacia el norte de 500 km (o una subida en altitud de 500 metros).
La puesta en marcha de estrategias de adaptación es urgente. Ya no debe caber ninguna duda de que la actividad agrícola está íntimamente ligada al marco climático. Si se quieren mantener en sus hábitats tradicionales, las plantas cultivadas tendrán que ser modificadas en sus características adaptativas.
Si nos fijamos, por ejemplo, en la producción de vino, resulta evidente que el cambio climático ensanchará las áreas actualmente aptas para la producción vinícola hacia el norte y hacia las alturas, mientras que la harán más difícil en las áreas tradicionales. Con el cambio climático se abrirían al cultivo grandes regiones del hemisferio norte, aparte de las ya dedicadas a la producción vinícola, ya sea en China o en América, en zonas de Montana o en la Columbia Británica.
La adaptación de las plantas agrícolas a los nuevos retos del clima pasa por la modificación de su tolerancia o resistencia a los distintos tipos de estrés, tanto los abióticos como la sequía, la salinidad, el calor y el choque térmico, el frío y la congelación o el ozono superficial y la anoxia por encharcamiento, como los bióticos, ya sean plagas o enfermedades. La moderna ingeniería molecular resulta imprescindible para este objetivo en una doble vertiente: como método de conocimiento, al permitir el análisis preciso de las bases y mecanismos moleculares de las diferencias entre especies y variedades respecto a su capacidad de responder a los distintos estreses, y como vía técnica de la modificación misma, al permitir las modificaciones del ADN por transgénesis o, más recientemente, por el método de la edición de genomas (CRISPR/cas9).
Las investigaciones de la ingeniería molecular no parten de cero en la búsqueda de posibles soluciones, ya que, en el curso de la evolución, determinadas especies han buscado soluciones genéticas para la adaptación a los distintos retos. Así por ejemplo, las especies genéricamente llamadas plantas resurrección, que se encuentran en los desiertos, viven su efímero esplendor durante las raras y cortas lluvias, para luego desecarse por completo durante los largos periodos de sequía, sin morir, bastando una nueva lluvia para que, en unas horas, las hojas, que parecían como tabaco al salir del secadero, recuperen su rozagante color verde y su capacidad funcional. Conocer para poder modificar.
El presidente Clinton, al principio de su primer mandato, se permitió ridiculizar en un discurso las investigaciones sobre el estrés de las plantas, considerando las cantidades invertidas en dichos trabajos como destinadas a una mera acción humanitaria respecto al bienestar de los vegetales. Hubo que educarle en la idea de que el aumento de los rendimientos de los cultivos pasa por el conocimiento y la gestión de sus estreses. Clinton se disculpó como un caballero.
Francisco García Olmedo es académico de la Real Academia de Ingeniería (RAI).
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