Agricultores de Lleida y Huesca unen esfuerzos para catapultar su azafrán
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En: lavanguardia.es, Digital - 12/02/2018
Un grupo de agricultores de pueblos de la sierra del Montsec, pertenecientes tanto a Lleida como a Huesca, han presentado juntos en Slow Food Italia una solicitud para que la organización reconozca el azafrán que producen como baluarte una de las máximas distinciones de la entidad y lo incluya en su 'arca del gusto' con el nombre Safrà del Montsec. Es un primer paso para después conseguir que el azafrán logre el sello de producto de calidad diferenciada Indicación Geográfica Protegida (IGP).
"Crear una denominación de origen o una Indicación Geográfica Protegida es un proceso muy largo, pero un buen paso es hacerlo a través de Slow Food", explica la colombiana Magda Plazas. Es copropietaria junto a su esposo Jaume Casado de una pequeña plantación de azafrán en Llimiana y de la empresa Safrà del Montsec.
El grupo impulsor lo forman cinco productores que trabajan con la calidad coupe, la categoría 1 según la normativa española ISO 3632.2. Sus fincas están en Aramunt, Vilanova de Meià y Llimiana (Lleida) y en Estaña y Benabarre (Huesca). "Están al otro lado de la montaña en la que estamos nosotros", clarifica Plazas. "La producción es pequeña: entre todos ahora llegaremos a los 10 kilos", agrega.
Les Garrigues se queda atrás
La sierra del Montsec no es la única zona productora de azafrán en Catalunya, un cultivo que año tras año gana terreno por su buena adaptación a tierras de secano. En la Conca de Barberà (Tarragona) y en el centro de Les Garrigues (Lleida) también prospera el delicado "oro rojo".
Con la petición a Slow Food, los productores del Montsec se han adelantado sus compañeros leridanos de les Garrigues en la búsqueda de un sello de calidad. En 2014 la cooperativa Safrà de Les Garrigues, con sede en Cervià y una producción de unas cinco hectáreas, también anunció la posibilidad de pedir una DO, pero cuatro años más tarde el proyecto no ha avanzado.
Tostado de azafrán.
(Safrà del Montsec.)
La razón es que algunos de los 72 socios de la cooperativa no han visto en el azafrán los resultados esperados. Es más: según su vicepresidente, Enric Dalmau, "un porcentaje de productores va a dejarlo". Según sus datos, la cooperativa vende el kilo de azafrán envasado a 7.000 euros y el gramo siete euros.
Su presidente, Manuel Ramírez, reconoce que algunos cooperativistas quieren darse de baja pero aún así descarta que baje la producción de la comarca porque otros socios quieren incrementar superficie. Además, sostiene, "hay cola de agricultores" que quieren entrar en la cooperativa.
Flores de azafrán en una finca de Cervià de les Garrigues
(Federación de Cooperativas Agrarias de Catalunya)
Para planificar la actuación futura, la cooperativa tiene prevista una reunión este mismo mes en la que según Ramirez analizarán propuestas de comercialización y márketing para rentabilizar la venta del producto envasado.
El azafrán es la especia más cara del mundo, porque la recolección y deshebrado deben hacerse a mano. Irán acapara alrededor del 90% del mercado global con precios y calidades más bajos que el resto de países productores, mientras que la producción en España se concentra en La Mancha de gran calidad y con DO propia, Aragón y Catalunya.
Apoyo de la Generalitat
El director general d'Alimentació, Qualitat i Indústries Agroalimentàries de la Conselleria d'Agricultura, Carmel Mòdol, sostiene que los productores no han presentado documentación en la Conselleria para trabajar sellos de calidad de azafrán y que cuando lo hagan tendrán todo el apoyo de la Generalitat.
"Los productores saben que tendrán a la Conselleria a su lado para crear una DOP (Denominación de Origen protegida) o una IGP, lo que haga falta, pero la decisión la tienen que tomar ellos", advierte Mòdol. "Desde el año pasado estamos dando un impulso a las IGP y las DOP y reforzando las marcas de calidad aportando nuestro apoyo a la promoción, pero solo a quienes certifiquen la producción", afirma Mòdol.
También a pequeña escala
No toda la producción de les Garrigues se comercializa a través de la cooperativa. Por ejemplo, en 2013 Jette Rützou y su pareja plantaron bulbos en la finca que habían adquirido y crearon la empresa El Tossal de les Garrigues.
Trabajo de desbriznado, consiste en sacar los estigmas de la flor del azafrán.
(Tossal de les Garrigues)
Jette Rützou cuenta que estos años la producción no ha sido como ella esperaba a consecuencia de la sequía, por lo que la empresa está ensayando el cultivo en invernadero. "Hemos investigado mucho sobre la instalación de riego y ahora estamos desarrollando un proyecto de invernadero, que es la manera de controlar la producción y alcanzar la demanda mínima de nuestros clientes", relata.
El año pasado comenzó a cultivar en invernadero de manera experimental y este año tiene planes de ampliar la superficie cubierta. A la espera de las conclusiones definitivas, los primeros resultados apuntan a que el invernadero les permitirá conseguir dos cosechas anuales en vez de una, en octubre y en diciembre.
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