Corderex controla a 329.000 cabezas y 426 explotaciones
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En: hoy.es, Digital - 09/11/2017
Cordero de Extremadura, Corderex, es la indicación geográfica protegida (IGP) que valida el sello de calidad del ovino extremeño. La estadística de la IGP confirma la tendencia de cada vez se exportan más corderos con este distintivo. Las certificaciones de Corderex alcanzan ya el 50% en el caso de los animales que van a exportación. En el lado menos positivo está el hecho de que ahora hay menos animales y explotaciones bajo el distintivo que Corderex respecto al año 2013. Entonces, estaban inscritas 637 explotaciones ganaderas con un censo de 458.145 animales. Ahora son 426 las explotaciones y el censo es de 329.700 cabezas.
«La eliminación de ayudas europeas para incentivar a los productores de calidad explican buena parte de ese descenso. El productor echa sus cuentas, comprueba lo que le cuesta un cordero con IGP, los controles que hay que pasar y todo influye», explica Raúl Muñiz, director técnico de Corderex. Por contra, en estos últimos años, la IGP se ha consolidado, por su promoción y asentamiento en el mercado, como un referente para ganaderos y consumidores.
De hecho, resulta Muñiz, es la IGP cárnica que más producto coloca fuera de España de las indicaciones geográficas protegidas que existen en nuestro país.
Bajo su marca de calidad están corderos nacidos en las dehesas de Extremadura que se crían con leche materna durante los 45 primeros días de su vida. Posteriormente puede complementarse su alimentación con alimentos controlados por la indicación geográfica . Los corderos Corderex proceden de las razas del tronco merino. El sistema de producción de las explotaciones inscritas es el extensivo y semiextensivo tradicional de la zona. El extensivo es el sistema aplicado a los reproductores y a los corderos en fase de cría.
Este método de producción tradicional, además de contribuir al mantenimiento de la dehesa, aporta a la carne procedente de estos corderos características específicas en cuanto a terneza, color y jugosidad, debido principalmente al largo periodo que permanecen con las madres, señala el director técnico.
Los corderos son controlados desde la fase de producción y hasta el momento del sacrificio, resalta Raúl Muñiz. Es decir, desde su procedencia geográfica, procedencia genética, alimentación, peso e incluso la edad del sacrificio.
Los corderos se sacrifican con una edad inferior a 100 días, lo que permite producir canales con poco peso, que no superan los 14 kilos para las hembras y 16 kilos para los machos. La carne certificada por Corderex se caracteriza por poseer una excelente textura muy agradable al paladar y de poca grasa. «El reto para el que trabajamos es conseguir que se consuma más esta carne exquisita», sentencia el representante de Cordero de Extremadura.
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