El annus horribilis del campo en Aragón: al menos 37.190 hectáreas han sufrido un siniestro
Votación: Voto1 Voto2 Voto3 Voto4 Voto5  |  Resultados: voto_okvoto_okvoto_okvoto_okvoto_ok00

En: heraldo.es, Digital - 31/05/2017
2017 no está siendo un buen año para el campo aragonés. La semana pasada, la Unión de Agricultores y Ganaderos de Aragón (UAGA) informó de que la sequía ha echado a perder la totalidad de la siembra de cereal de invierno en la margen derecha del río Ebro, mientras que en la provincia de Teruel es previsible que la cosecha ronde el 40% de un año normal. Pero la falta de lluvias no es la única adversidad con la que tienen que lidiar los agricultores aragoneses.
A finales de abril, una intensa nevada sorprendió en varias zonas de Aragón, y los días posteriores, intensas heladas nocturnas acabaron por desesperar a cientos de agricultores de la región. Todos estos episodios meteorológicos han hecho que Agroseguro, la entidad de referencia en la contratación de seguros del campo español, haya recibido desde el 1 de enero de 2017 hasta el pasado 22 de mayo, partes de siniestro que afectan a al menos 37.190 hectáreas (has.) de cultivos en Aragón.
Cereales de invierno, frutales, hortalizas, cultivos forrajeros... Pocas cosechas se han salvado esta campaña de sufrir daños. La gran parte de la superficie afectada (hasta 32.612 has., lo que representa cerca del 88% del total de hectáreas) corresponde a cultivos herbáceos extensivos (trigo, cebada, avena...). Muy de lejos le siguen la uva (1.695 has. afectadas) y las explotaciones frutícolas (1.084).
Los principales culpables del saldo de siniestros son las heladas (están detrás del destrozo de 14.478 hectáreas), los pedriscos (hasta el pasado 22 de mayo habían diezmado una superficie de 7.201 héctareas, sobre todo de cereales de invierno) y la severa ausencia de lluvias, que este año en Aragón 'ha estrangulado' el crecimiento de la siembra en una superficie de 6.100 hectáreas.
Heladas, granizadas... y fauna
Pero las condiciones climáticas y las inclemencias meteorológicas no son los únicos enemigos de la prosperidad de los cultivos en la Comunidad. Aún hay más: la fauna salvaje, que también cargan a sus espaldas un gran número de siniestros. Animales como los jabalíes o los conejos tienen especial querencia por los cereales de invierno, según se desprende de los datos de daños de Agroseguro. Los destrozos que provocan estos animales llegan a un estadio tal que hay agricultores que deciden qué cultivar en base a los gustos de la fauna. Es, por ejemplo, el caso del agricultor José María Alcubierre, que hace unos días comentaba a este periódico que desde hace tres años cultiva colza en Lierta, en la Plana de Huesca, porque en esta zona hay muchos jabalíes y esta planta de la familia de las brasicáceas no está entre sus comidas preferidas. Cuando plantaba maíz o guisantes, los daños en los cultivos eran cuantiosos e inasumibles y por eso decidió sembrar una planta que no gustaba a estos animales.
En total, en lo que va de año se han declarado siniestros relacionados con la fauna que afectan a 7.537 hectáreas. Además de los jabalíes, destaca también el daño que produce la superpoblación de conejos que se da en algunas zonas de Aragón, como por ejemplo las comarcas del Bajo Martín o de Valdejalón. Para algunos agricultores, la población actual de conejos en según qué términos municipales llega a alcanzar casi la consideración de plaga, todo ello a pesar de los permisos especiales que se están dando para su captura (en algunas zonas de Aragón no se ha dejado de cazar esta especie en todo el año, a pesar de que la temporada de caza acabó en febrero).
Mejorar el seguro agrario
Desde Agroseguro resaltan que las hectáreas afectadas por siniestros que ellos tienen contabilizadas son solo una parte del total, ya que, como es lógico, esta organización solo puede recabar datos de las parcelas que previamente habían sido aseguradas. Este extremo es importante, porque lo cierto es que desde hace años la contratación de pólizas de seguros agrarios ha descendido bastante.
El último informe de la Entidad Estatal de Seguros Agrarios (Enesa), ente asociado al Ministerio de Agricultura, pone de relieve que, en Aragón, señala que la producción asegurada ha caído en las líneas de cultivos herbáceos (un 15%), cultivos forrajeros (un 8%) y frutales (un 12%), mientras que en los módulos de frutos secos se ha comportado de forma diferente, cayendo en algunos de ellos y subiendo en otros.
Estos retrocesos de contratación vienen dándose desde hace años en Aragón. Ya en 2014 se daba esta situación y los agricultores la achacaban al encarecimiento de las pólizas y al recorte de las ayudas públicas. Campañas con tantos problemas como la de este año han hecho que cada vez sean más las voces que se levantan en una misma dirección: la petición de una mejora de las condiciones del seguro agrario para que sea tanto asequible como efectivo para el común de los agricultores.
En un comunicado publicado a finales de abril, UAGA señaló que estos seguros, en general, son "muy deficientes" en coberturas: los elevados costes de contratación y los elevados mínimos indemnizables y franquicias hacen que la contratación esté bajando hasta alcanzar un 26% menos en algunas líneas. También se manifestó entonces Sebastián Olona, consejero de Agricultura y Medio Ambiente del Gobierno de Aragón, que señaló que estos seguros son una herramienta "fundamental", pero que tienen "cosas que mejorar para que se extienda, para hacerlo asequible y los agricultores puedan asegurar sin dificultades".
De acuerdo con los datos publicados en marzo por Enesa, las indemnizaciones generadas por el sistema de seguros agrarios el año pasado alcanzaron los 468 millones de euros. La entidad destaca, "por su volumen", las indemnizaciones por pedrisco, que llegaron a superar los 103,6 millones. Las otorgadas por siniestros relacionados con la sequía llegaron a los 68,3 millones, mientras las provocadas por las lluvias se acercaron a los 50,4 millones de euros. Según los datos de la misma entidad, "en 2017, el temporal de frío ha causado daños por helada, nieve y viento, riesgos incluidos en el seguro agrario, por lo que la previsión de indemnización es de 40 millones de euros". Ya a finales de enero, el Gobierno elaboró el Real Decreto-ley 2/2017 por el que se adoptan medidas urgentes para paliar los daños causados por los últimos temporales.
Compartir: