El IRTA estudia el impacto de insecticidas y plaguicidas en las abejas
Votación: Voto1 Voto2 Voto3 Voto4 Voto5  |  Resultados: voto_okvoto_okvoto_okvoto_okvoto_ok00

En: abc.es, Digital - 11/05/2016
El Instituto de investigación y tecnologías agroalimentarias (IRTA en sus siglas en catalán) participa en un proyecto multidisciplinar para determinar en qué medida diferentes factores intervienen en la disminución de la población de abejas.
El proyecto lo lidera el INIA (Instituto Nacional de Investigación y Tecnología Agraria y Alimentaria) y el IRTA se encarga de realizar los estudios de campo sobre el impacto de insecticidas y plaguicidas sobre las abejas.
El IRTA llevará a cabo su trabajo en la Estación Experimental del Ebro y en la Fundación Mas Badia.
Bajo el título "Evaluación holística de factores de riesgo en abejas melíferas y polinizadoras silvestres. Situación en España", la investigación se centra en dos cultivos: el manzano y los cítricos.
En el primer caso, este fruto precisa de abejas melíferas para su polinización; mientras que los cítricos no precisan de polinización para el cuajado de los frutos (por ser partenocárpicos), aunque sus flores son muy apreciadas tanto por los apicultores como por las propias abejas.
En estos estudios se evalúa la cantidad de residuos presentes en el polen y el néctar de las flores del cultivo y en la flora espontánea, los neonicotinoides autorizados después de su aplicación foliar en diferentes momentos fenológicos del cultivo para el control de plagas.
Asimismo, en grandes áreas de cultivo en condiciones de gestión integrada de las plagas, se está estudiando la presencia de los residuos de otros productos fitosanitarios (insecticidas, acaricidas y fungicidas) en el polen de los cultivos y en las abejas pecoreadoras (aquellas que recogen polen y néctar).
En estas áreas de gestión integrada de plagas, otro de los objetivos del proyecto es determinar la abundancia y diversidad de polinizadores en época de floración, y fuera de ella.
Finalmente, en cultivos de manzano, se está monitoriza la actividad de las abejas melíferas en diferentes colmenas mediante la instalación de sensores que miden la intensidad de la pecorea y las pérdidas de abejas en condiciones de cultivo.
Este estudio, que tiene una duración de tres años, tiene su origen en el alarmante descenso de las poblaciones de abejas.
Se han identificado varios factores como causas tanto de su disminución como la de otros polinizadores, entre ellos se encuentran la expansión de agentes patógenos, el mal uso de fitosanitarios, los contaminantes ambientales, la pérdida de hábitats y su fragmentación, la presencia de especies invasoras y el cambio climático.
El reto actual se centra en ponderar los riesgos y evaluar las confluencias entre los principales factores que afectan a la abundancia y diversidad de los polinizadores, así como en avanzar en el conocimiento científico sobre la influencia de estos factores en la salud de los polinizadores.
Compartir: