El pequeño país que alimenta al mundo
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En: lavanguardia.es, Digital - 29/09/2017
Estados Unidos es el Goliat de los países productores de alimentos de todo el mundo. Su David es Holanda. Con 41.543 kilómetros cuadrados, el pequeño país europeo, planta cara a los más de 9.000.000 de Estados Unidos. En 2016, Holanda exportó alimentos (vegetales, frutas, lácteos y procesados por eso orden) y productos relacionados con la agricultura valorados en 94.000 millones de euros, frente a los 120.000 del país norteamericano.
Y se cuenta desde el punto de vista de su valor económico. Es decir que la calidad supera a la cantidad. Como se descubrió en la reciente crisis de los huevos contaminados, también la avicultura y sus derivados son una de sus grandes fuentes de ingresos.
Holanda exportó alimentos y productos relacionados con la agricultura valorados en 94.000 millones de euros
Los sorprendentes logros de ese país, que cuenta con 17 millones de habitantes, se basan en la tecnología aplicada al trabajo en el campo. De hecho, tiene una especie de Sillicon Valle de la agricultura, conocido como Food Valley, vinculado a la Wageningen University & Research (WUR), considerada una de las instituciones líderes en la investigación sobre tecnología agrícola.
Allí se llevan a cabo todo tipo de experimentos para optimizar los recursos, y no sólo pensando en los intereses de su país, sino también en los de zonas subdesarrolladas donde la tecnología podía ser eficiente para paliar la escasez de alimentos. Pero la implicación de los pequeños agricultores es básica para que los planes iniciados por el gobierno hace unas décadas tuvieran sus frutos.
Expo Food Valley 2015
(Food Valley NL)
Se trataba de convertir Holanda en toda una potencia mundial de la agricultura. Y se logró si se tiene en cuenta que la productividad por metro cuadrado se ha duplicado desde entonces, y reduciendo a la mitad los recursos necesarios para ello. Son los reyes de la agricultura eficaz y sostenible.
Campesinos de alta tecnología
No es nada extraño ver a campesinos controlando sus campos con drones, que les informan de los componentes químicos del suelo, su grado de humedad, la cantidad de nutrientes que tienen, el crecimiento de las plantas o de cada fruto individualmente. Con un clima no demasiado favorable a determinados cultivos, que requieren de temperaturas más cálidas que las del invierno holandés, consiguen tomates de tan buena calidad como los mediterráneos, de los que son los principales exportadores mundiales.
Son los reyes de la agricultura eficaz y sostenible
También venden más patatas y cebollas que nadie y dominan más de la tercera parte del comercio global de semillas. Eso se debe a que la mayor parte de las cosechas tienen lugar bajo techo, en los miles de invernaderos que salpican el país y que han conseguido reducir en un 90% la dependencia del agua desde el año 2000.
También a que consiguen mantener una temperatura estable durante todo el año mediante un sistema de acuíferos geotermales que transcurren por medio país. No hay que buscar en Holanda las grandes extensiones de terreno cultivado que se pueden ver en los Estados Unidos, Rusia o Brasil. Muchos de los campos tienen apenas un kilómetro cuadrado de superficie, lo que también facilita el control de las cosechas.
Patatas
(Getty)
Plantas que serán cajas
Los granjeros holandeses tienen su propio sistema de auto abastecimiento, ya que producen prácticamente toda la energía y el fertilizante que necesitan y también algunos de los materiales precisos para empaquetar y vender sus cosechas. No es extraño ver pequeñas propiedades en las que las hortalizas no tienen sus raíces en la tierra, sino en un extraño suelo formado por fibras de basalto y yeso.
Eso les permite ahorrar hasta una cuarta parte del agua necesaria para alimentar plantaciones en tierra y al aire libre. Cada año renuevan las plantas con nuevas semillas y las viejas se reciclan para hacer cajas de embalaje, por extraño que pueda parecer. Otro de los aspectos en que han trabajado los agricultores holandeses, a veces a partir de iniciativas particulares, es el combate de las plagas de la forma más sostenible posible.
Los granjeros holandeses tienen su propio sistema de auto abastecimiento
Bichos que devoran a otros bichos
Un ejemplo, una empresa denominada Koppert Biological Systems vende larvas que al madurar se convierten en voraces consumidores del pulgón. O ácaros que atrapan a los arácnidos de las plantas y los desecan. También utilizan nematodos (una especie de lombrices) para acabar con las larvas de mosca que afectan a los champiñones. Otra de sus opciones es utilizar abejas en lugar de polinizadores artificiales, lo que mejora considerablemente los resultados.
Las investigaciones en el uso de pesticidas, de nutrientes o antibióticos, han permitido reducirlos o en muchos casos eliminarlos sustituyéndolos por sistemas menos agresivos. En la WUR, centro neurálgico de todos esos avances tecnológicos aplicados a la agricultura, el objetivo es conseguir que en los próximos años se produzcan más alimentos que todos los que se han elaborado en 8.000 años de historia.
Utilizar abejas en lugar de polinizadores artificiales mejora considerablemente los resultados
(iStockphoto)
Será lo que exija un mundo que en 2050 puede alcanzar los 10.000 millones de habitantes, una cuarta parte más de los actuales. Si no se consigue ese dramático aumento en la producción agrícola, acompañada de una importante reducción del uso del agua y los combustibles fósiles, buena parte de la humanidad se enfrentará a una hambruna sin precedentes. La escasez de alimentos pasaría a ser uno de los problemas más acuciantes del siglo XXI y los visionarios de Food Valley creen haber hallado soluciones innovadoras.
Por eso no trabajan sólo sobre la productividad y mejora en Holanda, sino que están desarrollando proyectos en 140 países y tienen acuerdos con gobiernos de países de los seis continentes. Su director, Ernst van den Ende, explica, por ejemplo, que el problema de África no es tanto la falta de agua como la pobreza del suelo. La ausencia de nutrientes puede compensarse cultivando plantas que actúan en simbiosis con ciertas bacterias para producir sus propios fertilizantes.
Si no se consigue un aumento en la producción agrícola, buena parte de la humanidad se enfrentará a una hambruna sin precedentes
Respecto a la alimentación de animales propone sustituir los vegetales por grillos porque la misma superficie que se necesitaría para cultivar una tonelada de soja bastaría para producir 150 toneladas de proteína animal. Los holandeses son también líderes mundiales en ventas de semillas, con exportaciones que alcanzaron los 2.7000 millones de dólares en 2016.
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