El tamaño de las empresas será clave para el futuro del agroalimentario
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En: expansion.com, Digital - 28/09/2017
La consultora concluye que la joya de la corona del sistema productivo andaluz está en riesgo de perder su liderazgo ante la competencia de unos mercados cada vez más globalizados.
El sector agroalimentario, joya de la corona de la estructura productiva de Andalucía, se encuentra ante un momento clave que marcará, en función de su capacidad de adaptación a los grandes retos del mercado, su declive o la perpetuación de su liderazgo. El más complicado sin duda es el aumento del tamaño de las empresas de una industria, que actualmente genera 180.000 empleos directos, factura de 11.000 millones de euros -el 25% del total nacional- y tiene una cuota exportadora del 22,9% dentro del conjunto español.
"Las empresas andaluzas tienen que ganar tamaño si quieren afrontar con garantías su futuro en unos mercados que está cambiando muy rápidamente", explicaba ayer Luis Fernández, socio director de la consultora PwC en Andalucía, durante la presentación del informe 'Claves para la transformación del sector agroalimentario andaluz' que la firma ha realizado para la asociación CESUR Empresarios del Sur de España.
Una de las conclusiones del documento es que el agroalimentario andaluz, en lenguaje empresarial, "no tiene derecho a ganar", entendida la expresión como la correcta combinación de un porfolio de productos y servicios adecuado, un sistema de capacidades -alguna de ellas diferencial- y una estrategia o manera de competir.
Respecto a los productos, cada vez es más frecuente encontrar productos "tradicionalmente andaluces" como aceite, frutas, hortalizas o vinos, arraigados en otros territorios y compitiendo al mismo nivel de calidad.
Dura competenciaSobre las capacidades, el informe especifica que "no hay un conjunto de conocimientos, habilidades y técnicas que nos permita afirmar con rotundidad que nuestra forma de hacer las cosas es especialmente diferencial". Y en los casos en los que la calidad del producto es mayor que en otros lugares, "entran en juego los costes y el precio final en la relación value for money, compitiendo con productos que aunque peores, resultan mucho más asequibles". Por último, Enrique Manso, director de Strategy& de PwC, explicaba ayer cómo en la tercera variable de la ecuación, la de las estrategias, "no ha evolucionado de manera adecuada y sigue viviendo únicamente de tradiciones y ventajas climáticas que han impedido la mejora de los sistemas de producción".
El documento advierte, además, de una vertebración del sector "muy alejada de la conseguida por otras industrias o por la competencia en otros países, que además cuentan con niveles de profesionalización y tecnología superiores". Y pone el acento en la excesiva dependencia de las ayudas públicas, con especial atención a la Política Agraria Común (PAC) de la que Andalucía, que acapara el 25% de los fondos españoles, en la comunidad autónoma más beneficiada.
El horizonte lo nubla aún más la reducción de los fondos europeos como resultado del Brexit, cuantificada por la Comisión de Agricultura del Parlamento Europeo en 1.200 millones de euros. "De cómo se gestione la negociación de la PAC post 2020 dependerá en gran medida el futuro del sector", explica el informe.
El sector debe, pues, acelerar su modernización y su adaptación a un entorno marcado por megatendencias globales como la escasez de recursos, el cambio climático o la despoblación de los entornos rurales, una brecha que en Andalucía se cifra en un 80% del territorio con tan sólo el 32% de la población. En todo el proceso, la innovación, la internacionalización y la mejora de la eficiencia serán claves para el futuro de esta industria, según el informe.
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