Huevos de gallinas felices, una tendencia al alza en toda Europa
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En: lavanguardia.es, Digital - 28/11/2017
Desde hace algo menos de un año hay un goteo constante de empresas de la gran distribución y de la industria agroalimentaria que anuncian su intención de dejar de vender o usar huevos procedentes de gallinas enjauladas (marcados con el código 3), en favor de lo que popularmente se conoce como huevos de gallinas felices (códigos 0 y 1). En España los huevos son el único alimento que obligatoriamente lleva en su etiquetado información relativa al bienestar animal, los famosos números impresos en la cáscara.
Nestlé ha sido la última en apuntarse al carro, y a principios de este mes dio a conocer que en el 2020 en Europa y Estados Unidos y para el resto del mundo en el 2025 dejará de fabricar productos con huevos que procedan de gallinas enjauladas. Según un portavoz de la multinacional suiza consultado por La Vanguardia, el propósito de Nestlé es "mejorar la calidad de vida y contribuir a un futuro más saludable. Parte de esto es mejorar la salud y el bienestar de los animales de granja en nuestra cadena de suministros".
Desde las patronales se acusa a los animalistas de crear una demanda que no es real
Y en medio, algunas organizaciones animalistas como Igualdad Animal en España o L214 en Francia llevan a cabo campañas en contra de los huevos de gallinas enjauladas, tanto en las redes como con piquetes delante de los establecimientos de las principales cadenas de distribución. Estas acciones hacen hincapié tanto en la crueldad de este sistema de producción como en la supuesta inferior calidad de los huevos procedentes de estas gallinas. Otras, como la Asociación para la Defensa de los Animales (ANDA), han optado por llegar a acuerdos de forma discreta con los puntos de venta y hacer campañas en las que explican qué quiere decir cada uno de los códigos y qué representa cada sistema de producción.
Todos estos movimientos son vistos con cierta preocupación por el sector, que en el 2012 realizó grandes inversiones para adaptarse a la nueva reglamentación de la Unión Europea, que precisamente incidía en los aspectos de bienestar animal y seguridad alimentaria, "inversiones que en muchos casos aún no están amortizadas", dice María del Mar Fernández, presidenta de la asociación española de productores de huevos (Aseprhu). Para Alberto Díez, portavoz de ANDA que reconoce el esfuerzo hecho por los productores apostar por reconvertirse a las jaulas acondicionadas "fue un error ya que ya se veía que la tendencia en toda Europa eran las gallinas en libertad".
Las aves en libertad también pasan la mitad del día encerradas en aviarios
Según datos del Ministerio de Agricultura y Pesca, Alimentación y Medio Ambiente (Mapama) del 2016, el 92% de las gallinas ponedoras de España están en jaulas, el 4% tienen acceso al aire libre (código 1), el 2,4% se crían en el suelo de aviarios (código 2), y sólo el 0,6% se certifican como ecológicas (código 0). Tampoco los datos de consumo del Mapama indican que se haya disparado la demanda de los huevos alternativos. De los casi 3.000 millones de huevos que los consumidores españoles se han comido entre enero y junio de este año, 382 millones (13%) fueron producidos con métodos alternativos a los de las gallinas enjauladas. De hecho, respecto al 2016, el consumo ha bajado.
De toda manera, la presidenta de Aseprhu sí reconoce que hay una ligera tendencia hacia los huevos de gallinas no enjauladas, pero que "no se corresponde con una demanda real, sino que es a consecuencia de la presión de los grupos animalistas sobre las grandes marcas de distribución, que por una cuestión de imagen acceden a sus pretensiones". Javier Moreno, coordinador internacional de Igualdad Animal, asegura que esto "es completamente falso, puesto que hemos tenido y tendremos reuniones con todos los actores implicados, y hemos anunciado importantes compromisos con el mayor productor de huevos de España". Por su parte Alberto Díez dice que "la demanda de cualquier producto nace por un deseo de los consumidores, pero también se orienta en un sentido u otro, y cuando se empezaron a etiquetar los huevos, las ventas de los de sistemas alternativos experimentaron un tirón, porque se hicieron muchas campañas". Lo que sí reconoce Díez es que en la adopción por parte de la gran distribución de los postulados animalistas la imagen tiene un papel importante: "Es una cuestión de diferenciación, y hoy en día todo lo que tenga que ver con el medio ambiente, las cuestiones sociales y el bienestar animal te ayuda a diferenciarte".
Los tipos de aviario de las gallinas de puesta
(La Vanguardia)
En opinión de Anna Toda, directora de la Federació Avícola Catalana, "los animalistas se aprovechan de las redes sociales y juegan con las emociones. Van a buscar casos excepcionales y descontextualizados, y los hacen pasar como habituales, para coaccionar a las empresas de distribución, que también lo ven como una manera de posicionamiento de marketing". Moreno explica que estamos ante una "tendencia a nivel mundial. Los consumidores están más sensibilizados con la protección animal y demandan políticas contra el maltrato animal". Una encuesta del Eurobarómetro de hace un año por ejemplo mostraba que un 94% de los españoles consideraban muy importante proteger el bienestar de los animales en las granjas.
Nestlé reconoce haber hablado con organizaciones internacionales preocupadas por el bienestar animal, y asegura que "las discusiones fueron constructivas y útiles, y continuaremos trabajando con ellas". Por otra parte, La Vanguardia ha tenido acceso al correo electrónico que un activista de L214 mandó, el 20 de diciembre del 2016, a varios directivos de la compañía francesa MRS. En este correo, L214 recuerda a MRS sus diversas peticiones de reunirse para hablar "de su política de compra de huevos" y la nula respuesta por parte de la empresa. El activista reclama que se produzca el encuentro y en caso de que persista el silencio, dice que pondrán en marcha "una campaña pública dirigida a su empresa. Nuestras campañas consisten en acciones públicas, en línea o sobre el terreno, para informar a sus consumidores y clientes de la falta de compromiso de su empresa con la crueldad de la cría en jaulas". A este respecto, Díez cree que es importante no poner a nadie contra la pared, entre otras cosas porque puede ser contraproducente para los propios objetivos de los animalistas. "Desde ANDA somos muy conscientes de la situación del sector y no tenemos ninguna intención de hundir a nadie. Por eso creemos que puede ser un error poner fechas tope para dejar de vender huevos de gallinas enjauladas, ya que esto puede provocar que los productores se pasen a un código 2 agresivo", dice Díez.
El consumo de estos huevos representa, en lo que llevamos del 2017, el 13% del total
Pero si del bienestar de las gallinas se trata, en opinión de Fernández "todas las gallinas en la UE tienen unas condiciones óptimas de bienestar", y Toda recuerda que desde hace tiempo "la UE protege mucho los derechos de los animales, y que la legislación se ha hecho mediante el consenso".
Según Quintí Camprubí, veterinario y responsable de calidad del Centre de Salut Avícola de Catalunya (Cesac), las gallinas enjauladas gozan de un buen nivel de bienestar: "Las gallinas son animales muy sensibles al estrés y cuando se estresan dejan de poner huevos. Y eso es lo último que quiere el productor". Por el contrario, Alberto Díez dice que "las jaulas enriquecidas se han diseñado con lo mínimo para cumplir con la legislación" y que los sistemas alternativos son mucho mejores desde el punto de vista del bienestar.
No hay diferencias desde el punto de vista alimentario entre unos y otros
En opinión de Déborah Temple, investigadora del grupo de comportamiento y bienestar de la facultad de Veterinaria de la UAB, uno de los aspectos importantes a la hora de valorar el bienestar de cualquier animal de granja es "que pueda desarrollar su conducta, y las gallinas con acceso al aire libre lo hacen mejor". Por su parte, Camprubí reconoce que esta era la situación antes del 2012, pero que en las jaulas acondicionadas las gallinas pueden desarrollar su forma de ser, ya que "tienen un nido separado para poner los huevos, un lugar para escarbar y picotear, perchas para subirse" y pasan como mínimo 8 horas en oscuridad para descansar. Además, según este veterinario, "las gallinas en batería son más fáciles de controlar sanitariamente, porque no están en contacto con sus propias heces, y los huevos nacen más limpios. Desde Igualdad Animal, Moreno dice que "sólo hace falta ver imágenes de las gallinas en esas jaulas 'enriquecidas' para darse cuenta de que la situación no ha mejorado mucho. Esto no significa que los sistemas alternativos a las jaulas estén libres de maltrato, pero con ellos se reduce el sufrimiento y se pueden ir mejorando las condiciones".
Temple entiende que en la sociedad exista la percepción de que las gallinas con acceso a parque "viven mejor", pero cree que es un error "categorizar las granjas en buenas o malas en función del sistema de producción que usen, pues hay granjas en todos los sistemas que lo hacen bien y otras que lo hacen mal". También hay que tener en cuenta que las gallinas que producen los huevos camperos "comen, beben y ponen los huevos dentro de los aviarios", apunta Temple.
Todos los modos de producción presentan ventajas e inconvenientes
Sobre el argumento de la mayor calidad de los huevos de las "gallinas felices", ambos veterinarios recuerdan que nutricionalmente no hay ninguna diferencia sea cual sea el sistema de producción. Además, todas las aves de cualquier explotación comercial comen lo mismo excepto en el caso de las ecológicas, un pienso a base de cereales y legumbres, y en ningún caso se medica a las gallinas con antibióticos, "ya que está prohibido suministrar sustancias que puedan pasar al huevo", dice Camprubí. Alberto Díez reconoce que nutricionalmente todos los huevos son iguales, pero añade: "Para nosotros un producto que incluye mejores estándares de bienestar animal es, sin duda, un producto de mayor calidad".
Por el contrario dicen los veterinarios el control sanitario de las gallinas con acceso al aire libre es más complicado, "aunque perfectamente posible, pero están más expuestas a enfermedades, como por ejemplo a la gripe aviar, y nos dan más problemas". En este sentido, Temple añade que también están más expuestas a los depredadores, y que un animal enfermo o estresado por la presencia de depredadores también es un animal que sufre. Para Díez todos los sistemas tienen sus riesgos sanitarios, pero la cuestión es que el sistema de jaulas y el de gallinas en libertad ponen el foco en lugares distintos: "El de gallinas en bateríalo pone en la salud del animal, y el de gallinas en libertad, en su etología".
El coste, uno de los factores diferenciales
Los huevos de gallina ecológicas (código 0) y los de gallinas con acceso al aire libre (código 1) pueden llegar a ser el doble de caros. Según la presidente de la Asociación Española de Productores de Huevos (Aseprhu), María del Mar Fernández, "el consumidor lo que quiere son huevos frescos y baratos, y esto es lo que ofrece el sistema de jaulas acondicionadas de la Unión Europea". En opinión de la directora de la Federació Avícola Catalana, Anna Toda, la diferencia de precio se debe a que "en estas explotaciones las gallinas ponen menos huevos, las instalaciones necesitan más superficie y más mano de obra, hay más huevos sucios y rotos, y las gallinas a veces se picotean entre ellas, lo que produce más bajas". Además, en el caso de que se declare una emergencia por gripe aviar, "hay que encerrar a las gallinas, y si pasan más de 12 semanas recluidas las ecológicas pueden estar más tiempo, el productor ya no puede vender los huevos con el código 1 o 0, mientras que tiene que asumir los mismos costes", explica Toda.
Por su parte, Alberto Díez, portavoz de la Asociación Española para la Defensa de los Animales (ANDA), dice que los huevos son más caros para el consumidor final, pero que el tanto por ciento en la diferencia de precio no se da en origen, y que los huevos ecológicos y de gallinas en libertad dan mayores márgenes comerciales a la distribución, lo que constituye un aliciente más para que cada vez haya más cadenas de distribución que anuncien que sólo venderán huevos de gallinas felices.
De todos modos, una gran superficie como El Corte Inglés anunció en abril de este año que la venta de este tipo de huevos ya representa en la actualidad la mitad del total de huevos que los consumidores compran en sus establecimientos.
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