La contratación del seguro de sequía colapsa las oficinas agrarias
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En: heraldo.es, Digital - 21/12/2017
La falta de lluvias está complicando este año incluso la contratación de los seguros agrarios, especialmente para herbáceos, las producciones más afectadas por la sequía. La prueba es palpable en las oficinas de las organizaciones agrarias y en las entidades dedicadas a la contratación de las pólizas en las que estos días se vive un auténtico colapso. Tanto que incluso Enesa, la entidad dependiente del Ministerio de Agricultura, ha decidido ampliar dos días, hasta el 22 de diciembre, el plazo de suscripción de pólizas, ante las peticiones del sector que exigían más tiempo para concretar la planificación de sus cultivos.
"Estamos desbordados, hemos tenido incluso que reforzar el servicio para atender la contratación de seguros a última hora", señalan desde UAGA. La organización agraria reconoce que "es normal" que los agricultores retrasen hasta el límite el tiempo para suscribir sus seguros ya que las condiciones climáticas tienen mucho que ver con el grado de contratación. Y no solo por la sensación mayor o menor de riesgo que puedan percibir el profesional, detalla el sindicato, sino porque dependiendo de las precipitaciones, si las hay o no, si se prevé que las haya o no, se planifican la siembra de los cultivos y con ello la contratación de seguros y sus coberturas.
La contratación de la póliza de seguro para los cultivos herbáceos extensivos comenzó el pasado 1 de septiembre, un mes en el que los agricultores comienzan a planificar su próxima campaña. Tras el desastre de este año, en el que la sequía ha provocado, según los últimos datos del Gobierno de Aragón, pérdidas de unos 60 millones de euros en los cultivos de cereal de invierno de la Comunidad, los agricultores esperaban que el otoño llegase con lluvias. No ha sido así. Incluso mantuvieron la esperanza en las previsiones del pasado puente festivo de la Inmaculada y la Constitución en el que se anunciaba frío y lluvias. Tampoco se cumplieron las expectativas y con el fin de plazo para solicitar el seguro pisando los talones, los cerealistas apenas habían terminado sus siembras y no habían programado todavía sus cultivos.
Esta situación, señalan desde las organizaciones agrarias, unida al hecho de que son más los agricultores que quieren asegurar sus cosechas está provocando un colapso en la tramitación de las pólizas de los seguros. Porque además, destacan desde UAGA, el temor a que no haya agua suficiente para el regadío ha provocado que sean muchos los agricultores que hayan decidido ocupar sus hectáreas de riego con cereal de invierno. "Es menos rentable, pero se entiende como un mal menor ante la previsiones de no que no haya reservas suficientes para regar el maíz cuyo coste de producción es mucho más elevado", destacan desde la organización agraria.
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