La dieta mediterránea también favorece la cartera del consumidor
Votación: Voto1 Voto2 Voto3 Voto4 Voto5  |  Resultados: voto_okvoto_okvoto_okvoto_okvoto_ok00

En: abc.es, Digital - 19/04/2018
Controlar el sobrepeso infantil es uno de los grandes retos. En torno al 8% de los jóvenes españoles sufre obesidad, lo que puede acarrear enfermedades como la diabetes, que suponen un mayor gasto en tratamientos médicos. Para intentar aportar luz a la dieta saludable infantil, Fundación Dieta Mediterránea ha creado una nueva pirámide alimenticia de niños y adolescentes.
Como novedad, se incorpora a la pirámide el cacao y el chocolate por ser una fuente importante de polifenoles, compuestos bioactivos que sintetizan las plantas para protegerse de ciertas agresiones como la sequía, el exceso de sol o las plagas. Cuando el ser humano ingiere un alimento vegetal que contiene altas dosis de esta substancia adquiere, automáticamente, esta defensa de la que gozan las floras. Por tanto, al comer verduras, frutas, cacao y aceite de oliva virgen extra, el adolescente está previniendo enfermedades cardiovasculares, diabetes e, incluso, cáncer.
Las rutinas saludables, mejor desde la infancia y en el hogar
En la nueva pirámide, también destacan las raciones de productos lácteos sin necesidad que estos sean desnatados. Los niños deben consumir lácteos fermentados como el yogur y el queso fresco para enriquecer su organismo. La nueva dieta introduce también una proporción de carne roja y blanca; un mínimo de 5 piezas de frutas y verduras al día y destaca los vegetales frescos, así como los cereales, a ser posible integrales, las legumbres el pescado, huevos, aceite de oliva virgen extra y frutos secos.
Estos hábitos deben acompañarse de una mayor actividad física para combatir el sedentarismo. Desde Fundación Dieta Mediterránea apuestan por fomentar en casa rutinas saludables desde la infancia y así evitar enfermedades futuras. Además de sentar las bases de una buena nutrición, los expertos recomiendan imponer estrategias globales contra la obesidad infantil en los colegios, los centros de trabajo y de salud.
Seguir una dieta saludable también reduce el impacto económico al evitar el gasto de tratamientos médicos, como la diabetes, una de las enfermedades que más incide en los jóvenes. En Europa, el problema de la obesidad radica en las nuevas generaciones, sobre todo por el consumo de comida rápida, influenciada por el aspecto económico, puesto que en este continente más del 20% del sueldo se gasta en alimentación y los jovenes suelen comprar lo más barato. Por fortuna, el sector agroalimentario en España que aporta la dieta mediterránea, es el pilar fundamental de la economía de nuestro país.
Compartir: