La fiebre por los aguacates dispara el robo de árboles en el campo
Votación: Voto1 Voto2 Voto3 Voto4 Voto5  |  Resultados: voto_okvoto_okvoto_okvoto_okvoto_ok00

En: elmundo.es, Digital - 21/04/2017
21 abr. 2017. 07:38 Un plantón marcado con spray. E.M.0Comentar
La Guardia Civil investiga la sustracción de 50 plantones en una explotación de Simat de la Valldigna
Hay cerca de 300 hectáreas dedicadas a este cultivo exótico en la Comunidad Valenciana
La sobredemanda de aguacates en todo el mundo ha disparado la cotización de esta fruta exótica con origen en el continente americano. Tanto es así que se ha convertido en un cultivo extremadamente atractivo para los agricultores españoles. En Málaga, los precios en origen de la variedad hass han superado los tres euros el kilo esta temporada. El importe que paga el consumidor se duplica en tienda. Por eso, los hurtos en las explotaciones de aguacates se han disparado durante los últimos años.
La fiebre por el fruto de la Persea americana no se limita a los robos de una parte de la producción antes de ser retirados del árbol. También se extiende a los plantones. Hace poco más de un mes, unos desconocidos expoliaron un campo de aguacates en Simat de la Valldigna, en la comarca de La Safor. De los 103 ejemplares se llevaron medio centenar. Prácticamente la mitad del material vegetal existente.
El asunto está ya en manos del equipo Roca, la unidad de la Guardia Civil especializada en robos en el medio rural, que ha iniciado una investigación. El propietario de la explotación, Rafael Llácer, no dudó en denunciar el caso ante las fuerzas de seguridad del Estado. No es para menos. Los daños derivados de este suceso ascienden a 1.500 euros. Al coste de los 50 plantones sustraídos -cuyo valor de mercado asciende a 887,50 euros- se suman otros gastos correspondientes a la maquinaria y mano de obra necesaria para poner en marcha la parcela. Se trata, en cualquier caso, de una estimación a la baja, según explicó Llácer a este diario: «Este caso es todavía peor que el robo de frutos, ya que aquí no habrá oportunidad para una nuevo cosecha». En realidad, el propietario no ha tenido ocasión de rentabilizar la inversión inicial. Los plantones desaparecidos apenas contaban con nueve meses, por tanto, aún no había producido frutos. Lo hacen a partir de los tres años.
El titular de la explotación sospecha que el hurto, que se cometió en dos tandas antes del 15 de marzo, pudo ser un encargo. Aun así, confía en recuperar los árboles. A su favor juega el hecho de haber tomado medidas disuasorias con antelación. Tal y como consta en la denuncia, a la que ha tenido EL MUNDO, todos los tallos están marcados con un spray de color rojo indeleble (al menos durante dos años) precisamente para identificarlos ante un robo.
Lo cierto es que los plantones sustraídos, de la variedad hass -la más cotizada- no son convencionales. Se modificaron en el laboratorio para hacerlos resistentes a uno de los hongos más comunes. Es decir, el patrón está patentado y, por tanto, su plantación está controlada y restringida. De hecho, en el contrato de adquisición, Llácer se comprometió a no propagar el material vegetal por ningún método ni a cederlo a terceros.
No es la primera vez que las explotaciones de aguacates sufren robos en la Comunidad Valenciana, donde las cerca de 300 hectáreas hoy dedicadas a este cultivo van en aumento. Los grupos organizados actuaron recientemente muy cerca del campo de Rafael Llácer, en otra plantación de Simat, aunque en este caso, al encontrarse ya en producción, el saqueo se limitó a los frutos.
Compartir: