La huerta de la Vega Baja no es lo mismo que la de Valencia
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En: elmundo.es, Digital - 11/12/2017
Los Ayuntamientos de Orihuela y Rojales, y la Universidad de Alicante (UA) exigen al Gobierno valenciano la elaboración de un proyecto de Ley y de un plan especial supramunicipal para la huerta tradicional de la Vega Baja que conlleve su protección como espacio agroambiental e histórico, y se revalorice económicamente como espacio productivo.
Es decir conseguir una huerta productiva, viva y rentable para sus agricultores como mejor forma de garantizar su continuidad. Y se denuncia a la vez que existe un agravio comparativo incuestionable por parte del Consell con respecto al trato dado a la huerta de Valencia.
Así se expuso durante el acto de presentación de una carpeta científica y divulgativa denominada La huerta de Orihuela y el Bajo Segura: El inicio en época Andalusí y su culminación a mediados del siglo XX donde participaron entre otros, los concejales de Patrimonio Histórico de Rojales y Orihuela, Inmaculada Chazarra y Rafael Almagro.
El documento costeado por ambos ayuntamientos y la UA a través de la Cátedra Fernando Loaces incluye dos trípticos que recogen los valores históricos, etnográficos naturales, económicos y agrarios de la huerta. «Es un sistema único en toda Europa en cuanto al paisaje de regadío, y distribución del agua por medio de acequias, azarbes, norias, presas (...) y donde el agua de riego de reutiliza en al menos seis ocasiones» se expone.
La presentación de la carpeta la semana pasada coincidió con el anuncio de la consellera de Vivienda, Obras Públicas y Vertebración del Territorio, María José Salvador en las Cortes valencianas del Proyecto de Ley de l'Horta de València. «Esta iniciativa legislativa impulsada por el actual Gobierno valenciano supondrá un punto de inflexión que permitirá proteger y recuperar los valores sociales, ambientales, económicos y culturales de este espacio único que se ha visto seriamente amenazado por la degradación de las últimas décadas», precisó María José Salvador.
«Se trata de seguir contando y beneficiándonos de un paisaje único, el del Bajo Segura, que pervive desde hace más de 10 siglos, superior con creces a otros similares como las huertas de Murcia y Valencia que parece inexplicablemente que son las referentes», explicó el catedrático de la UA, Gregorio Canales, quien reclamó al menos, el mismo trato de las administraciones.
Y puso como ejemplo de lo que no debe ser, la declaración, tras el interés de los Gobierno de Valencia y Murcia como Patrimonio de la Humanidad del Consejo de Hombres Buenos de Murcia y el Tribunal de Aguas de Valencia, mientras que los juzgados de aguas del Bajo Segura, dijo, «están en el limbo a pesar que tienen al menos la misma importancia, la misma antigüedad y gestionan una superficie mayor de huerta». «Europa tiene fondos e interés para proteger la diversidad del paisaje, pero para ello las administraciones más cercanas deben apostar por ello», apostilló.
Por su parte, el director del Patrimonio Histórico de Rojales, Manuel de Gea, fue más allá y exigió además que se arbitren una serie de medidas económicas a favor de los agricultores de la huerta «unos beneficios fiscales al ser los custodios del paisaje; el elemento fundamental y central de la huerta es la figura del agricultor por ello se debe potenciar y que su actividad productiva sea rentable. El factor humano es fundamental».
Su homólogo en el Ayuntamiento de Orihuela, Emilio Diz exigió el mismo trato para la huerta de la Vega Baja y reclamó campañas institucionales para dar a conocer sus valores.
«Para eso hemos elaborado los trípticos, para conocer nuestro regadío tradicional y que sea rentable, sinónimo de autoprotección". Y apostilló que es necesario arbitrar figuras relativas al apoyo, a la promoción, comercialización y diferenciación de los productos de la huerta, impulsando y gestionando las marcas de calidad que los dotan de un valor añadido y diferencial
En este sentido la profesora de Ordenación del Territorio de la UA, Clara García, calificó «de especial y único el regadío tradicional, una importancia que se que no se corresponde con su divulgación que debería ser una asignatura obligatoria en colegios, institutos y universidades».
Los promotores de la redacción de un plan de protección y revalorización del regadío tradicional del Bajo Segura denunciaron la constante perdida de suelo fértil en la comarca debido a la expansión urbanística no natural y con fines especulativos de los municipios, y a la construcción de grandes infraestructuras que están fragmentando el territorio.
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