La industria alimentaria reduce los gramajes para evitar subir los precios
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En: lavanguardia.es, Digital - 31/07/2017
¿Le parece a usted que las cajas de bombones se acaban antes? Pues tiene razón, y el motivo es que ahora contienen menos producto: la industria alimentaria, y especialmente la de confitería, y otras empresas de gran consumo están recurriendo a reducir el gramaje de sus productos como alternativa a subir los precios.
En Gran Bretaña ha sido el propio Gobierno quien ha hecho los números: 2.529 productos han bajado de tamaño, sin bajar de precio desde el 2012, según su Oficina Nacional de Estadística (ONS).
En España no hay estadísticas pero el fenómeno es similar. Es una tendencia generalizada, especialmente en algunos sectores como los de los dulces, donde la mayoría de los fabricantes buscan una indulgencia controlada señala Ana Barrio, directora de innovación de la consultora Nielsen, que los consumidores sigan dándose el capricho de tomarse una chocolatina o un refresco sin que las subidas de precios les obliguen a eliminar el gasto. La mayoría de fabricantes está reduciendo los gramajes entre el 10% y el 15%, añade.
El Gobierno británico detecta 2.529 productos que han reducido su tamaño en 5 años
Según la ONS el fenómeno es especialmente intenso con los dulces, donde la merma- inflación ha escondido un aumento de los precios del 1,22% en dulces, chocolates, confituras y caramelos. Las reducciones afectan sin embargo a una amplia variedad de productos: papel higiénico, que pasa de 240 a 221 servicios por rollo; botellas de zumos que pasan de 1,89 litros a 1,75 litros; yogures que encogen de 125 gramos a 110 gramos o fabricantes de especias que bajan 56 a 42 gramos (un 25%) el contenido de sus latas opacas sin cambiar el precio.
Según un estudio del centrode estudio económicos Oxera, aunque los consumidores señalan en las encuestas que les molesta la reducción de tamaño, en sus decisiones de compra no la valoran tanto como una subida de precios: las empresas pierden casi el doble de ventas con una subida de precios que con una bajada del tamaño porque en algunos casos, si no cambia el envase, muchos consumidores ni siquiera la advierten.
Los consumidores lo aceptan mejor que las subidas de precios y no suelen dejar la marca
Los trucos en este caso son diversos, desde los bricks o latas más vacías (como las especias McCormick o los zumos Tropicana), redondear los cantos antes cuadrados de las barritas de chocolate (Dairy Milk) o espaciar el espacio entre los triángulos (Toblerone).
Los fabricantes señalan que los recortes han sido la manera de afrontar el aumento del precio de las materias primas como el cacao o el azúcar... aunque esta relación no es evidente en los gráficos. También aducen al aumento de los costes laborales y operativos y, sobre todo, los impuestos. La tasa sobre el azúcar ha sido decisiva en los países donde se ha introducido, reconoce Barrio.
La tasa afecta a todos los productos, no sólo a los refrescos, en Estados Unidos, el Reino Unido y, desde principios de año, Portugal. Disminuir el tamaño también permite cambiar la estrategia de marketing, tratando el producto como más premium o de más alta gama, señala Barrio.
Los estudios señalan que en los dulces, los chocolates y otros productos de indulgencia los primeros bocados son los que producen más satisfacción, mientras que los otros se aprecian menos por lo que teóricamente la satisfacción que el consumidor obtiene no baja aunque se reduzca el gramaje.
Sin embargo, reducir el tamaño de un producto a veces resulta muy contraproducente. Si los consumidores advierten que el producto es más pequeño sólo después de haberlo comprado es más probable que lo rechacen en el futuro, porque se sienten engañados, señala Oxera. En el mismo sentido, Ana Barrio destaca que en dos tercios de los casos la reducción del tamaño del producto no sale al fabricante tan bien como había previsto.
Este ha sido el caso de la reducción del tamaño de las chocolatinas Toblerone para su fabricante, Mondelez: dos reducciones consecutivas de tamaño en poco más de un año desataron una campaña de críticas en las redes sociales en Gran Bretaña.
En Estados Unidos los recortes de tamaño incluso han llegado a los tribunales:
McCormick, líder en el mercado de especias, ha tenido que afrontar una demanda de uno de sus competidores que le acusa de prácticas contra la competencia por hacer creer a los consumidores que les da más producto que el resto por el mismo precio. Adaptarse a los nuevos consumidores: a reducción de los tamaños de los envases no siempre endulza las subidas de precios: en ocasiones responde al intento de los fabricantes de adaptarse a los nuevos consumidores. Con la crisis los fabricantes lanzaron packs de ahorro, de gran tamaño, para familias, pero ahora vuelven los formatos pequeños , señala Ana Barrio, directora de innovación de la consultora Nielsen. Barrio recuerda que muchas personas adquieren productos on the go, para consumir en la calle, o productos de conveniencia, en dosis individuales, para llevar al trabajo o para una cena rápida. Y ahora no sólo los hogares son más pequeños sino que los consumidores han envejecido y no pueden volver a casa con mucho peso, de forma que hacen compras más pequeñas y frecuentes , señala. Las empresas tienen departamentos de análisis de mercados para adaptarse a los nuevos hábitos. Así, por ejemplo, Mercadona explica que decidió reducir el tamaño de muchos de sus panes gourmet, de 425 gramos a 350 gramos, con una bajada similar de precio: en las sesiones que realiza con los consumidores resaltaron que se secaba y una parte por tanto se desperdiciaba. El grupo de supermercados destaca que hace 6.000 sesiones anuales con los consumidores, que han derivado en 350 cambios en los productos. Que en algunos casos son aumentos de los gramajes de los envases, por ejemplo, recientemente en las tarrinas de guacamole o en las de frambuesas frescas.
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