La sequía aprieta en Andalucía
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En: elmundo.es, Digital - 20/11/2017
Un grupo de vecinos se abastece de agua de un camión cisterna en Málaga. E.M.0 comentariosComentarLa Costa del Sol Occidental, Guadalhorde y la Axarquía se preparan para adoptar restricciones y activar en enero el decreto que prepara la Junta
Expertos aluden a problemas de gestión del agua por parte de las administraciones competentes y a la elevada presión por parte del regadío
La sequía que afecta a España ha precipitado la toma, por parte de la Junta, de una de las primeras medidas para tratar de paliar la situación de falta de recursos hídricos que vive la región. Así, tras reunirse el Comité de Gestión del Agua de la Costa del Sol Occidental, Guadalhorce y Axarquía (Málaga), se acordó por unanimidad que se activará en dichas zonas el decreto de sequía que la Junta está preparando, dadas las circunstancias y las capacidades actuales después de cuatro años de sequía y que, previsiblemente, se aplicará en el próximo mes de enero. Asimismo, se acordaron medidas para garantizar el abastecimiento a la población y reservar recursos regulados para atender parte de las demandas de regadío.
Estas medidas están recogidas dentro de la batería de 115 preceptos que la Consejería de Medio Ambiente está redactando y que, entre otras, permitirá "la habilitación de determinados pozos que en la actualidad no se están utilizando, minitrasvases y medidas de eficiencia en el uso de agua", según explicó su responsable, José Fiscal. "Se están dando las circunstancias, y no parece que va a cambiar a corto plazo el tiempo, para prever que les afectará especialmente la sequía", expuso el consejero sobre unas acciones que también incluyen el ahorro del 10% del consumo de agua mediante la concienciación y una reducción del 60% de los riesgos desde la Viñuela, en la Axarquía.
"Cuando hablamos de sequía en Andalucía nos referimos a un problema de gestión del agua". Pilar Paneque, profesora de Geografía Humana de la Universidad Pablo de Olavide de Sevilla e integrante de la Fundación Nueva Cultura del Agua, resalta que, pese a estar inmiscuidos en el segundo año de un ciclo seco -suelen durar tres años-, la situación en Andalucía no es más grave a nivel de precipitaciones que la de otros lugares de España como el Duero o el Júcar-Segura, aunque hay otras cuestiones sobre las que requieren actuar. Sobre las lluvias del último año hidrológico, solo el Guadalquivir, de competencia estatal, estuvo un 25% por debajo del valor medio del periodo 1981-2010; por el contrario, en las de titularidad regional el Guadalete-Barbate (Cádiz) registró un 5% menos, mientras que las Cuencas Mediterráneas Andaluzas (Málaga, Granada y Almería) y Tinto-Odiel-Piedras (Huelva) registraron valores un 39% y 38% por encima de la media, respectivamente, según datos de AEMET.
Entonces, ¿cuál es el problema? "Existe una sequía hidrológica que se refleja en el estado de los embalses que refleja que la gestión que se hizo cuando llovía no era la correcta al no ahorrarse agua", indica la experta, quien apunta a que no ha habido un control acertado desde las administraciones responsables. "En Andalucía el 80% del agua la consume el regadío, que no ha aparado de incrementarse, extenderse y demandar más agua; el resto lo conforman las ciudades y pueblos (15%) y la industria y otros usos (5%)", detalla. "Resulta paradójico que mientras en las ciudades se ha pasado de consumir 250 litros por persona/día a la mitad en apenas 20 años, los regadíos, pese a haberse modernizado y ahorrar agua, se han extendido por más hectáreas, por lo que demandan más agua".
Llegar a estos decretos de urgencia, relata Paneque, es algo a lo que no se habría de llegar "y que es la respuesta a las presiones ejercidas por los regantes". "El esfuerzo debe hacerse en periodos de normalidad, tanto en acuíferos como en embalses, para evitar la aplicación de estas medidas", subraya para puntualizar que "no es el agua que hay, sino la que se pide, ya que existe más demanda de la que el sistema puede soportar, por lo que es necesaria una visión proactiva". Según el Ministerio de Agricultura y Pesca (Mapama), tal presión ha determinado que los embalses del Guadalquivir (32,2%), Cuencas Mediterráneas Andaluzas (33,9%) y Guadalete-Barbate (40,4%) no se encuentren en una buena posición.
"No hay nivel de alarma en Andalucía aunque es preocupante", incide la docente, quien llama a políticas más restrictivas con respecto al suelo y el agua "para no exceder la capacidad de carga". "Durante años se dijo que sí a todo el que quería regar sin tener en cuenta las reservas de agua; ahora debe hacerse un análisis serio sobre la idoneidad del regadío respondiendo a su impacto social -económico, empleo y medio ambiente-", asevera Paneque, a quien le sorprende que en pleno siglo XXI "haya municipios andaluces que deban abastecerse con camiones cisterna por falta de agua". "Los planes de sequía están desconectados de los hidrológicos: hace falta coordinación".
Plan EstratégicoEn la agricultura y ganadería la sequía ha acrecentado un problema de difícil solución. "Son cuatro campañas que llueve por debajo de la media y fuera de las estaciones donde tiene que llover, y con este tiempo revuelto aguantamos a duras penas", revela Miguel López Sierra, secretario general de COAG Andalucía. "Tenemos problemas en el Guadalquivir al estar en situación de emergencia y, si no llueve, comenzarán las restricciones en la próxima campaña, pero esto nos afecta a todos: tenemos casi medio millón de explotaciones", dijo, si bien no aventuró en cuánto puede traducirse el montante económico de pérdidas.
Los más perjudicados, concreta, son los cultivos de extensión de secano, tipo dehesa, leñoso y olivar, así como la ganadería extensiva. "Trae sobrecostes; el regadío en zonas como Córdoba y Jaén está por debajo del 30%, por lo que es indispensable un plan estratégico en Andalucía y el resto del Estado. La economía necesita una planificación y esta es una situación extrema", hizo ver López Sierra, quien asimismo enfatizó en el difícil panorama que se les presenta: "No tenemos precios que cubran los costes de producción. Los precios no están a niveles que garanticen rentas dignas". En relación a "las 1.200.000 hectáreas de regadío" de la región, "no se ha resentido tanto como otros cultivos" ya que "hay mucho control, es eficiente y ahorra agua".
RestriccionesEn diversas comarcas de Andalucía los cortes de agua hace meses que dejaron de ser novedad. En la comarca de Antequera (Málaga), alrededor de 80.000 habitantes de varios municipios viven sin más acceso al agua potable que un camión cisterna que varios días a la semana se las proporciona. Uno de los más afectados es Fuente de Piedra, de 2.700 vecinos, que recibe la visita de este vehículo cada martes y viernes desde el pasado agosto. "Tenemos dos pozos de agua que nos suministraban, pero al no llover y bajar los niveles, uno de ellos se contaminó de cloruro por lo que no se puede usar dicho agua para beber ni cocinar", describe su alcalde, Francisco Hidalgo.
"14 ayuntamientos de la comarca hemos pedido que se agilicen las gestiones para el trasvase desde Iznájar para garantizar así el suministro, puesto que es una obra de unos 50 millones de euros que llevaría cinco o seis años que no podemos perder", expone el regidor, quien asume con resignación, al igual que sus vecinos, lo que hay. "La solución es muy complicada, es que no hay agua".
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