La Sierra augura una campaña de la aceituna con pérdidas por la sequía
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En: diariodecadiz.es, Digital - 03/10/2017
Aspecto de un olivo de montaña en una explotación de la zona de Algodonales, ayer, con las hojas amarilleando por la falta de lluvia.
Aceitunas secas como pasas por la falta de agua, ayer en Setenil.
La Sierra augura grandes pérdidas por culpa de la sequía en la campaña de recogida de la aceituna, que arrancará en unos días.
Parte del sector del aceite comarcal califica de "penoso" el inicio de esta campaña, en la que se perderán, si no se remedia, cientos de jornales por falta de producción. La ausencia de lluvia ha provocado ya que las aceitunas no hayan engordado, que estén deshidratadas como "pasas", lo que significa que muchos kilos se quedarán en el campo y las que lleguen a la almazara bajarán el rendimiento de la molturación.
En Algodonales se ha perdido ya el 40% de la cosecha y en Setenil, entre el 20 y el 25%
Y todo ello acarreará, en consecuencia y si no llueve pronto, un impacto económico importante en pueblos olivareros de la zona como Algodonales, Setenil u Olvera, entre otros muchos, y por supuesto, la bajada de la comercialización. "Día que pasa se agrava más esta situación. No llueve desde abril. El fruto de la oliva no ha engordado y los árboles amarillean por falta de agua". Lo dice Juan Herrera, gerente de la cooperativa Nuestra Señora del Rosario, que agrupa a unos 800 olivareros de Algodonales, La Muela, Zahara de la Sierra, El Gastor, Grazalema, Prado del Rey y Villamartín. "Ahora mismo el 40% de la cosecha de aceitunas para almazara en esta cooperativa está perdida. Es una situación gravísima", reconoce Herrera. La cooperativa algodonaleña moltura de media al año para elaborar aceites unos 6,8 millones de kilos de olivas, una cifra que bajará a la mitad en este ejercicio si no llueve pronto.
Y es que el olivar de montaña serrano lleva varios años sufriendo el impacto de la falta de agua. Pero este arranque de campaña, que se materializará en las próximas semanas (la de verdeo ya ha comenzado con malas perspectivas), traerá consigo una nueva pérdida para los propios agricultores que, en determinadas zonas de la comarca, no sacarán ni para cubrir los costes de producción. "Todo dependerá de si llueve o no, pero esta situación de sequía es un palo para el agricultor", añade el gerente de la cooperativa de los Remedios de Olvera, Antonio Villalba, que representa a unos 1.100 agricultores de esta parte de la Sierra y cuya organización molturó el pasado año unos 17 millones de kilos de aceitunas. La zona olvereña, con unas 3.400 hectáreas dedicadas al olivar, arrancará la campaña este 10 de octubre con la vista puesta en el cielo. Villalba constata que las consecuencias de la sequía se traducen ya en la recolección de tres millones de kilos de aceitunas menos que el año pasado. Y tranquiliza ante la preocupación del consumidor por si la escasez de aceites de temporada puede disparar los precios al alza en los lineales de las tiendas. "No es conveniente. Si hay una subida notable, el cliente se retira y es difícil atraerlo de nuevo", reflexiona.
Aunque levemente mejor, el panorama en Setenil de las Bodegas, con 2.800 hectáreas de olivar, también es preocupante para una campaña que se inicia en noviembre. "Ya damos por perdida entre el 20 y el 25% de la producción. Si esto sigue así podemos llegar al 35 ó 40% de pérdidas. A fecha de hoy no hay perspectivas, pero el estado del olivar es lamentable por la sequía", confiesa el gerente de la cooperativa El Agro en Setenil, Juan Sánchez, quien reconoce que para este pueblo la falta de lluvia podría ser una catástrofe. "El aceite es nuestro motor económico, un sector muy repartido entre unos 800 agricultores", añade Sánchez. Esta almazara molturó el año pasado unos 15 millones de kilos de olivas, dando cobertura a otros 800 agricultores.
Los afectados del olivar piden ya a las administraciones hacer un frente común habilitando ayudas para contrarrestar las pérdidas que los agricultores del olivar de montaña van a sufrir en esta campaña aceitera.
Donde antes había cereal ahora se plantan olivos
La cada vez más baja rentabilidad del cereal está abocando a muchas explotaciones agrícolas, en zonas de secano, a cambiar sus cultivos. Una tendencia que puede modificar a corto plazo el panorama en varios pueblos de la Sierra de Cádiz. La producción olivarera es uno de los motores más importantes en pueblos de la comarca como Algodonales (600 hectáreas de terrenos), Olvera (3.400.) o Setenil de las Bodegas (2.800 hectáreas), que agrupan a las tres grandes cooperativas aceiteras. En Alcalá del Valle el olivo también es uno de sus principales cultivos, con unas 900 hectáreas de superficie dedicadas a ello.
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