La uva moravia agria: la cenicienta de Manchuela
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En: elmundo.es, Digital - 21/09/2017
Productores de esta denominación apuestan por la moravia agria, una uva olvidada y casi desconocida
El libro Wine Grapes, la biblia de las variedades de uva, apenas dedica unas pocas líneas a la moravia agria, casta a la que considera una de las más oscuras y desconocidas de Castilla-La Mancha. El nombre tan poco atractivo hace alusión al carácter ácido de las uvas, algo que, sin embargo, se transforma en una bendición inesperada en estos tiempos de cambio climático. Sobre todo teniendo en cuenta el continuo adelanto de las vendimias (2017 es ya la cosecha más temprana de la historia en distintas regiones vinícolas españolas) y la dificultad para gestionar el grado alcohólico y conseguir vinos equilibrados y apetecibles de beber.
Es muy significativo también que exista una moravia dulce, una variedad completamente distinta de la agria, que por su dulzor y sabrosidad solían beber los vendimiadores mientras trabajaban.
VilipendiadaManchuela, la única denominación que autoriza el cultivo de la moravia agria, apenas tiene registradas oficialmente 4,34 hectáreas cuando el libro Variedades de Vid en España cifraba la superficie cultivada en 2009 en 435 hectáreas.
Según el enólogo Luis Jiménez, quien compatibiliza su proyecto personal Cien y Pico con diferentes asesorías a bodegas y cooperativas de la zona, la mayoría de viñedos de moravia agria que quedan en La Mancha se encuentra en la provincia de Cuenca, en el triángulo formado por las localidades de Iniesta, Villagarcía del Llano y Navas de Jorquera, pero sus uvas acaban en las cooperativas, en vinos no acogidos a denominación. Por su parte, Juan Antonio Ponce, de Bodegas y Viñedos Ponce, muy comprometido con recuperar variedades minoritarias de la región como la propia moravia agria o la blanca albilla, está convencido de que estas castas no están más extendidas porque resultan muy poco comerciales.
Luis Jiménez incluso recuerda una pequeña cruzada contra la variedad tras correr el bulo de que era un híbrido productor directo (un cruce de vitis vinífera con vid americana) y hasta se pensó en prohibir su cultivo. Sin embargo, cuando tuvo que buscar variedades refrescantes para compensar la baja acidez de merlot y syrah en Finca El Molar, un pequeño proyecto familiar ubicado en Fuentealbilla (Albacete) que se ha reinventado a partir de 2010, recomendó plantar graciano y moravia agria. Con casi cuatro hectáreas en producción de entre cinco y seis años, El Molar ha sido la primera bodega de la zona en elaborar un monovarietal de esta casta. Se trata de un rosado de color levemente anaranjado que refleja el carácter calcáreo de los suelos; ligero, pero muy fresco y con final amargo y levemente salino. En preparación está un tinto en el que resulta aún más patente la marcada acidez de la variedad y con carácter más herbáceo.
"Manchegos". De izquierda a derecha: Albahra, de Envínate; Buena Pinta, de Bodegas y Viñedos Ponce, y Finca El Molar Moravia Agria, de Finca El Molar. El ingrediente secretoJuan Antonio Ponce llega a incluir un 85% de esta variedad en su ligero y refrescante Buena Pinta que, al igual que la mayor parte de sus vinos, elabora con raspón. Las uvas proceden de parcelas arrendadas desde hace 10 años y trabajadas directamente por su equipo. El contrapunto lo ponen la fruta dulce y la sabrosidad características de la garnacha en el 15% restante. Para Ponce, la moravia agria es una uva sensible y de piel fina que rara vez supera el 12% de volumen, casi al estilo de las variedades tintas gallegas.
En cantidades más moderadas, puede tener un efecto muy vivificante en los tintos generalmente alcohólicos de la zona. Eso es precisamente lo que buscó Víctor de la Serna, de Finca Sandoval, en la calurosísima cosecha 2011: "Todos nuestros vinos de esa añada llevan entre un 5 y un 7% de moravia. Nos interesaba bajar un poco el grado y mejorar la acidez sin acidificar ni aguar el vino, y el resultado fue bueno. Los vinos no reflejan la pesadez de la añada, a diferencia de lo que sucedió en 2003".
En este contexto tampoco es extraño que el dinámico equipo de Envínate haya aprovechado las ventajas de elaborar fuera de Denominación de Origen y se haya tomado la libertad de buscar en Manchuela un 30% de moravia agria con la que aligerar su garnacha tintorera de Almansa -Albahra- en la cosecha 2015 , consiguiendo un estilo más aéreo y refrescante. Muchas veces, la solución está delante. Solo hace falta imaginarse a Cenicienta vestida de tiros largos.
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