Las matanzas domiciliaras bajan un 36% en dos años y un 66% desde 2005, hasta los 15.500 cerdos sacrificados
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En: eleconomista.es, Digital - 20/11/2017
No se detectó 'trichinella' en los 15.500 cerdos analizados la pasada campaña, pero sí en diez jabalíes
VALLADOLID, 19 (EUROPA PRESS)
El número de cerdos sacrificados en matanzas domiciliarias, una práctica que se intensifica con el frío, han bajado en las dos últimas temporadas en un 36 por ciento en Castilla y León, pero desde 2005-2006 lo ha hecho en un 66 por ciento.
Así, mientras que en la temporada pasada (2016-2017) se sacrificaron 15.501 cerdos, en la anterior fueron casi 17.000 (concretamente 16.947), datos que contrastan con los 45.706 que se mataron en el invierno 2005-2006 y muy lejos de los 126.700 en la campaña 1994-1995. A ello ha seguido una progresiva disminución a lo largo de los años, según los datos facilitados por la Consejería de Sanidad a Europa Press.
Se da la circunstancia de que en la temporada 2016/2017 baja el número de cerdos sacrificados en todas las provincias excepto en tres. En concreto, se incrementa en Burgos (pasa de 786 a 939), Segovia (de 856 a 1.071) y Zamora (sube de 2.057 a 2.256). En las otras seis provincias se produjo un descenso: en Ávila de 2.119 a 1.655, en León de 5.480 a 4.580, en Palencia de 559 a 412, en Salamanca de 4.197 a 3.837, en Soria de 166 a 121 y en Valladolid de 727 a 630.
El periodo habitual de matanzas domiciliarias, una tradición del mundo rural pero ya muy en desuso en el que la Junta lleva a cabo una campaña especial, ha dado comienzo a finales de octubre y se extiende hasta el mes de abril.
En el ámbito de la salud pública se vigila de forma especial la posible presencia de agentes zoonóticos como la 'trichinella spp' en la carne de los cerdos domésticos que en estas fechas se sacrifican, sin que hubiera positivos en la pasada campaña, así como de los jabalíes abatidos por los cazadores, entre los que sí hubo diez positivos.
Esta labor la llevan a cabo tanto servicios oficiales de la Junta como veterinarios colaboradores, que el pasado año fueron 333, con el mayor número en León, donde hay 73, provincia a la que sigue Salamanca, con 58, Ávila con 51 y Burgos con 41. Por debajo se sitúan Zamora, con 34, Segovia con 30, Soria con 18 y Valladolid y Palencia, con 14 en cada caso.
La Dirección General de Salud Pública establece las medidas a llevar a cabo en el reconocimiento sanitario de cerdos para autoconsumo y el examen e identificación de piezas de caza.
CONTROL DE TRIQUINAS
Los veterinarios de los servicios oficiales o los colaboradores realizan la investigación de triquinas en muestras de cerdos sacrificados en régimen de matanza domiciliaria y en los jabalíes abatidos en actividades cinegéticas, casos ambos en los que las carnes obtenidas deberán destinarse exclusivamente al ámbito del consumo privado.
A lo largo de 2016 se analizaron más de 15.500 cerdos domésticos, unos 1.200 por parte de los servicios oficiales y 14.300 por los veterinarios colaboradores. Ninguno de ellos arrojó resultado positivo, algo que sí ocurrió en diez casos de jabalíes (tres en Ávila, dos en Burgos y León y uno en las provincias de Palencia, Salamanca y Soria).
Precisamente en el caso de positivos, la instrucción de la Dirección General de Salud Pública establece que, además de comunicar este resultado al interesado, se debe de poner en conocimiento de los servicios veterinarios oficiales de Salud Pública de la Zona Básica de Salud o Demarcación correspondiente en el plazo máximo de 24 horas con la aportación de toda la información de que se disponga para llevar a cabo una serie de actuaciones.
Así, además de la comunicación al interesado, se investigará el origen del animal, se acondicionará la muestra y se remitirá al laboratorio nacional de referencia para la identificación de la especie y se destruirá la carne infestada. Además, se comunicará el positivo a triquinas a la Dirección General de Salud Pública para que lo traslade a la Dirección General de Producción Agropecuaria de la Consejería de Agricultura y Ganadería, a la Agencia Española de Consumo, Seguridad Alimentaria y Nutrición y, en su caso, al sistema de atención sanitaria.
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