Las matemáticas de la 'agricultura de precisión'
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En: elmundo.es, Digital - 02/10/2017
La empresa sevillana ec2ce aplica 'machine learning' para predecir y mejorar el rendimiento de las cosechas
Un algoritmo no te va a labrar el campo, pero las matemáticas, los datos, la Inteligencia Artificial y el machine learning sí pueden mejorar sustancialmente el rendimiento de la cosecha. Eso es, aproximadamente, lo que se puede colegir de la carta de presentación de una empresa sevillana que se llama ec2ce. Pronúnciese «isi-tu-síi» y cualquier hablante de inglés de buena voluntad entenderá «fácil de ver».
«Sí, eso es lo que sugiere y resume lo que hacemos: con los datos se hace fácil de ver la evolución de las cosechas y los mercados. El nombre me encantó cuando nos lo propuso una agencia de branding e imagen, de la misma incubadora que nosotros, porque es un palíndromo y, además, sugiere conceptos matemáticos», explica a INNOVADORES el CEO de la compañía, Pedro Carrillo, aunque su socio y CTO, Ricardo Arjona, confiesa que a la primera no lo entendió. El periodista, tampoco.
Pero el nombre es la anécdota. Lo que cuenta son los números, que es con lo que ec2ce hace «agricultura de precisión». ¿Y eso cómo funciona? «Recolectando muchísimos datos de todo tipo», replica Carrillo. «Datos públicos, que suelen recoger las comunidades autónomas; datos de los clientes; sondas en los campos; la aplicación de fitosanitarios; cuántos kilos llegan a los mercados, y a qué precios; datos meteorológicos; las fotos de los satélites de [la constelación] Copérnico, que dan información muy interesante y continua del estado de los campos... Introducimos tantas variables como sea posible».
Y con todo eso, «el modelo entrenado de Inteligencia Artificial puede hacer predicciones muy localizadas y ayudar más a tomar decisiones sobre la producción, si se va a adelantar la cosecha, la comercialización o el uso de fertilizantes, en vez de usar sólo la intuición».
Lo curioso es que en la empresa no hay ni un ingeniero agrónomo, ni un labrador. Carrillo es un físico que, cuando fundaron su empresa, trabajaba en Rotterdam para una multinacional en asuntos de trading y commodities. Y Arjona, un ingeniero dedicado a biocombustibles en Estados Unidos.
«Incorporamos a nuestros algoritmos las reglas agronómicas», aseguran, «y si necesitamos una opinión de un experto, nuestros clientes tienen sus ingenieros agrónomos, a los que podemos consultar. Pero, así como los agricultores guardan las escrituras de sus campos, para el futuro deberían guardar los datos, que son lo más valioso que tienen».
ec2ce fue una de las empresas de todo el mundo invitadas al festival DLD Innovation de Tel Aviv por el gobierno de Israel, un país con escaso terreno para cultivar y necesidad de exprimir las posibilidades de la tecnología.
«Podemos actuar en distintos puntos de la cadena de valor: en la producción, el acopio, la distribución, precios de futuro», explica Carrillo. «Nuestros clientes no son pequeños agricultores, sino grandes explotaciones, cooperativas, empresas que compran a invernaderos...».
Para empezar su actividad, en 2014, se fijaron en los cultivos y mercados de maíz, soja y aceite de palma de Estados Unidos, de los que había ingentes cantidades de datos, de muchos años, para entrenar los algoritmos. Y un chorro fluido de información al día. «Teníamos dos objetivos, preparar una demo comercial y refinar nuestros desarrollos. Empezamos a tuitear nuestras predicciones y enseguida nos encontramos con que teníamos seguidores en todo el mundo».
Ahora ec2ce tiene clientes en Huelva, Granada y Almería que se dedican a horticultura y fruticultura (frutos rojos, pimientos, pepinos...). En Badajoz y Jaén, analiza el olivar, y también en Portugal. Asesora a una empresa de semillas en Suiza, está cerrando contratos en Argentina y tiene proyectos en varios países sudamericanos, Estados Unidos, Malasia y Australia.
El modelo, una vez afinado, sólo necesita ajustarse en detalles. O a la fauna local... «Hicimos un acuerdo con la Junta de Andalucía para estudiar la plaga de la mosca del olivo. Teníamos todos los datos, pero un biólogo nos advirtió de incluir también los ciclos lunares. Y tenía razón: la mosca tiene poca visión, pero con la Luna llena ve perfectamente los frutos y pica y estropea los mejores. Resultó ser un atributo relevante».
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