Las últimas lluvias no frenan la sequía
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En: heraldo.es, Digital - 06/06/2017
Apenas llueve y cuando ocurre, no lo hace a gusto de todos. Las tormentas de granizo de este pasado domingo en Teruel han provocado daños en el 100% de la cosecha de cereal y en el 50% en almendros y olivares, afectando a varios municipios de la provincia, entre ellos, Torrijo del Campo, Caminreal y Monreal del Campo, según han cifrado los agricultores de la zona oriental de la provincia.
Este situación se suma a una sequía que persiste debido a la ausencia de precipitaciones en toda la Comunidad, a pesar de las lluvias registradas durante el pasado fin de semana. El domingo hubo precipitaciones intensas en las tres capitales aragonesas, con 19,6 litros por metro cuadrado en Zaragoza, 20 en Huesca y 8 en Teruel. El sábado fueron menores, con 8,4 litros por metro cuadrado en Zaragoza, 9 en Huesca y 9, en Teruel. Y el viernes, solo la capital aragonesa registró precipitaciones, con 8,6 litros por metro cuadrado.
La provincia turolense fue la zona en la que más llovió durante el domingo, con 35,4 litros por metro cuadrado registrados en Alcañiz; 24,6 en Fonfría y 20,4 en Calamocha.
Déficit pluviométrico en el Ebro
Desde abril de 2016, la cuenca del Ebro atraviesa un claro déficit pluviométrico y durante la segunda mitad del pasado año hidrológico la falta de lluvia se agravó en algunas subcuencas al registrarse hasta un 50% menos de precipitaciones de la media de los últimos 15 años en el Huerva y el Martín, en la margen derecha aragonesa; un 40% menos en la cuenca del Iregua, en La Rioja; un 35% menos en el Jalón, en la margen derecha entre Soria y Zaragoza, y un 30% menos en la cuenca del Najerilla, en La Rioja y en la cabecera del Ebro.
El embalse del Ebro, en Cantabria y Castilla y León, clave para garantizar caudales en el eje del Ebro, se encuentra en una situación precaria, consecuencia de la falta de lluvia y de nieve en esa zona. Hay que retroceder hasta 1990 para encontrar un año peor que el actual en cuanto a volumen embalsado, aunque en 1991 y 2002 la situación era similar a la presente, advierten desde la Confederación Hidrográfica del Ebro.
Ante la falta de lluvias, la CHE explica que la reserva de agua almacenada se tendrá que ajustar con mayor eficiencia en la medida de lo posible. Habrá que esperar al final del verano y a la entrada de un nuevo año hidrológico para comprobar la evolución y asumir medidas más profundas, como podrían ser los decretos de sequía.
Embalses al 74,8%
Entretanto, los embalses de la cuenca del Ebro se mantienen al 74,8 % de capacidad, con 5.606 hectómetros cúbicos de los 7.490 que pueden albergar en su totalidad. Según datos proporcionados este lunes por la CHE, en la misma semana del pasado año la capacidad era de. 84,1%, con 6.311 hectómetros cúbicos. El promedio de los años 2012 a 2016 es de 6.169 hectómetros cúbicos.
Sin embargo, en este momento, el agua embalsada no supera ese promedio (2012 a 2016) y está por debajo de la cifra del año pasado. En el eje del Ebro, la capacidad de los embalses está al 69,7%, (1.607 hectómetros cúbicos de los 2.304 de capacidad total). En la margen derecha, es del 49,3% (307 hectómetros cúbicos de los 622 de capacidad total) y en la margen izquierda, los embalses se encuentran al 80,9% (3.692 hectómetros cúbicos de los 4.564 de aforo total).
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