Los mejores y peores alimentos para la salud de tus dientes
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En: lavanguardia.es, Digital - 05/04/2017
Todo el mundo desea una sonrisa bonita y cada vez son menos quienes no se preocupen por la salud de su boca. Desde ortodoncias para alinear los dientes y corregir la mordida, pasando por los blanqueamientos hasta la higiene bucal diaria. El mantenimiento y cuidado de nuestros dientes es algo que preocupa a la mayoría.
A pesar de que cepillarse los dientes después de cada comida o usar con asiduidad colutorios o el hilo dental -para acabar con los restos donde el cepillo no llega- son un básico, no son las únicas pautas que debemos tener en cuenta a la hora de mantener nuestra dentadura sana.
Sin caer en la dismorfia dental u obsesión por tener una sonrisa perfecta, presta atención a esta lista de alimentos buenos y malos para tus dientes que propone el Dr. Bruno Baracco, vocal de la Junta de Gobierno del Colegio de Odontólogos y Estomatólogos de Madrid (COEM).
Los que debes evitar o moderar
1. Golosinas y dulces. Según el experto la sacarosa o azúcar común es el causante de que las bacterias produzcan ácidos y por consiguiente caries. Es el alimento más cariogénico de todos, asegura.
El azúcar es el alimento más cariogénico de todos
Dr. Bruno Baracco
Vocal de la Junta de Gobierno del Colegio de Odontólogos y Estomatólogos de Madrid (COEM)
Además, si añadimos que los dulces presentan a menudo una textura pegajosa y que se consumen principalmente de forma aislada o al final de una comida (postre), el riesgo aumenta exponencialmente, explica Baracco. Por lo general, consumimos mucho más azúcar del que necesitamos, por lo que debemos reducir la cantidad.
No obstante, si nos damos un capricho, debemos cepillarnos los dientes nada más comerlo, beber agua y tomar chicles o caramelos con xilitol para evitar la proliferación de las bacterias.
2. Snacks basados en almidón. Para el especialista representan uno de los alimentos más peligrosos para la salud bucal, ya que la población no los asocia fácilmente con la caries. Se consumen entre horas y es muy frecuente que contengan sacarosa, aunque su sabor sea más bien salado.
Pero hay más, algunos son muy duros y responsables de fracturas dentales o de heridas en la encía o el paladar, como las palomitas o los kikos, asegura el odontólogo.
Las palomitas o los kikos son responsables de algunas fracturas dentales o de heridas en la encía o el paladar
Dr. Bruno Baracco
Vocal de la Junta de Gobierno del Colegio de Odontólogos y Estomatólogos de Madrid (COEM)
3. Refrescos o zumos industriales y bebidas energéticas. Una vez más el principal enemigo es el azúcar que contienen estas bebidas. Las bebidas gaseosas especialmente, aunque también las isotónicas, tienen diversos ácidos muy agresivos (carbónico, cítrico, fosfórico) y capaces de disolver progresivamente el esmalte, explica Baracco.
Es habitual tomar pequeños sorbos cuando hacemos ejercicio, lo que incrementa el tiempo de contacto con los dientes y aumenta el riesgo de erosión dental y caries. Es recomendable sustituir este tipo de bebidas por agua o, al menos, beber agua o leche después de ellas, prosigue.
4. Cítricos. Su ácido puede desmineralizar los tejidos duros dentales. Es responsable de la erosión del esmalte o de la exposición de túbulos dentinarios (estructuras cilíndricas que se extienden por el espesor de la dentina), por lo que incluso se asocia a hipersensibilidad dental.
Si somos fan del zumo de naranja, limón o cualquier otro cítrico, el experto nos sugiere estos consejos para reducir el riesgo: tomarlos en zumo y con pajita, no cepillarnos los dientes nada más tomarlos (dejar media hora) o contrarrestar su acidez con un lácteo después de consumirlos.
Es habitual tomar pequeños sorbos cuando hacemos ejercicio, lo que incrementa el tiempo de contacto con los dientes y aumenta el riesgo de erosión dental y caries.
Dr. Bruno Baracco
Vocal de la Junta de Gobierno del Colegio de Odontólogos y Estomatólogos de Madrid (COEM)
5. Fruta deshidratada. Los orejones, las pasas o las ciruelas, en su proceso de desecación, aumentan de forma natural su acidez, a la vez que mantienen su azúcar natural (fructosa). Esto, unido a su consistencia pegajosa que se adhiere a la dentadura, los convierte en potenciales enemigos, sentencia el experto.
Además, la industria les añade azúcar para mejorar su sabor y color. Por ejemplo, los arándanos naturales son morados, pero los deshidratados que encontramos en el supermercado son rosados. Conviene leer siempre el etiquetado, concluye.
6. Vinagre. Ese mismo ácido que nos lleva a entornar los ojos cuando nos pasamos con el vinagre, el acético, también contribuye al deterioro del esmalte. Algunos vinagres dulzones enmascaran el ácido acético, sin embargo lo contienen en la misma proporción al igual que más azúcares.
Es preferible emplear vinagres muy líquidos que las reducciones. También debemos poner especial atención a los encurtidos conservados en vinagre y evitar degustarlos lentamente, como si fueran un caramelo, recomienda.
Los orejones, las pasas o las ciruelas, en su proceso de desecación, aumentan de forma natural su acidez, a la vez que mantienen su azúcar natural (fructosa)
Dr. Bruno Baracco
Vocal de la Junta de Gobierno del Colegio de Odontólogos y Estomatólogos de Madrid (COEM)
7. Vino. Malas noticias para los amantes de lo que para muchos es un manjar exquisito, pero no es un buen amigo de los dientes ¿Quién no ha tenido la boca morada después de unas copas?
Sus taninos se encuentran entre los que más pueden manchar y teñir los dientes (a este respecto, además de las uvas oscuras, destaca la granada).Tampoco se salva el vino blanco, porque si bien no tiene esta capacidad de manchar, es bastante más ácido, afirma el odontólogo.
8. Alcohol. No tiene un efecto dañino directo sobre los dientes, pero sí les afecta indirectamente, ya que deshidrata la boca y reduce la capacidad defensiva de la saliva.
Sin embargo, el mayor riesgo es que su consumo excesivo aumenta las probabilidades de sufrir cáncer de boca, que aparece en los tejidos blandos orales. La combinación de alcohol y tabaco aumenta el peligro ya que actúan de manera sinérgica, asegura el doctor.
Los que sí son buenos para tus dientes
1. Leche y yogures. Todos los productos lácteos son una importante fuente de calcio, elemento indispensable para la reparación del esmalte dental. También contienen fosfatos y vitamina D, lo que aumenta su beneficio sobre dientes y huesos. Eso sí, lo ideal es tomarlos sin azúcar.
Los taninos del vino tinto se encuentran entre los que más pueden manchar y teñir los dientes.Tampoco se salva el vino blanco, porque si bien no tiene esta capacidad de manchar, es bastante más ácido
Dr. Bruno Baracco
Vocal de la Junta de Gobierno del Colegio de Odontólogos y Estomatólogos de Madrid (COEM)
Son sustancias básicas, es decir, contrarrestan el efecto de los ácidos en la boca y ayudan frente a la caries y la erosión dental. Es decir, productos derivados exclusivamente de leche animal, no las bebidas vegetales que sirven como sustitutos, como la leche de soja, de avena o almendra.
2. Queso. Es el rey de los lácteos en cuanto a su papel protector de los dientes. Esto se debe a su alto contenido en caseína, una fosfoproteína con capacidad remineralizante, empleada incluso como principio activo frente a la caries en determinadas pastas y geles de recomendación profesional.
Los mejores quesos son los duros porque nos obligará a masticarlos bien y aumentará el tiempo que los tenemos en la boca, ampliando sus efectos y la estimulación salivar. Incluso podemos deshacerlos como si de un caramelo se tratara, recomienda el odontólogo.
Los lácteos son sustancias básicas, es decir, contrarrestan el efecto de los ácidos en la boca y ayudan frente a la caries y la erosión dental
Dr. Bruno Baracco
Vocal de la Junta de Gobierno del Colegio de Odontólogos y Estomatólogos de Madrid (COEM)
3. Chicles y caramelos sin azúcar y con xilitol. La presencia de cualquier cuerpo en la boca provoca un aumento de la salivación, algo muy beneficioso para lubricar y proteger tanto los dientes, las encías y mucosa ¿Y qué hay mejor para esto? Pues un caramelo o un chicle.
Por supuesto, no debe contener azúcar y sí xilitol. Este edulcorante natural, extraído de la madera del abedul, tiene importantes efectos anticariogénicos y bacteriostáticos, reduciendo las bacterias orales más relacionadas con la caries y disminuyendo la formación de placa bacteriana sentencia Baracco.
4. Agua. También ayuda a estimular la salivación porque si no estamos bien hidratados, nuestro organismo ahorrará agua y generará menos saliva. Una persona con la boca seca tiene mayor riesgo de presentar caries, enfermedades de las encías o infecciones orales No nos olvidemos, por tanto, del agua, pero sin gas ni azúcares. Entre 1,5 y 2 litros al día es la recomendación general, señala.
5. Frutos secos y semillas. Ricos en vitaminas y minerales, entre los que destacan el calcio (almendras, avellanas, pistachos) y el magnesio (semillas de girasol, sésamo, piñones). Cuanto menos procesados estén, mejor. El experto los recomienda crudos o tostados y, por supuesto, sin azúcar o miel. Deberían ser el snack por excelencia, asegura.
El xilitol es un edulcorante natural, extraído de la madera del abedul, tiene importantes efectos anticariogénicos y bacteriostáticos
Dr. Bruno Baracco
Vocal de la Junta de Gobierno del Colegio de Odontólogos y Estomatólogos de Madrid (COEM)
6. Verduras de hoja verde. Espinacas, acelgas, brócoli o alcachofas no pueden faltar en esta lista porque constituyen una importante fuente de calcio y, en especial, de fibra. Por ello, también requieren una masticación más prolongada que aumente la formación de saliva y su capacidad de aclaramiento. Lo ideal es que estén lo menos cocinadas posible. Si no nos gustan, las legumbres pueden ser unas buenas sustitutas.
7. Frutas y verduras crudas. El dicho una manzana al día mantiene alejado al dentista no es ningún mito. Aunque el especialista no está muy de acuerdo con la imagen de ogros que tienen los odontólogos, asegura que podría decirse una manzana al día mantiene sanos tus dientes y encías.
Comer fruta o verdura de textura consistente tiene un efecto barrido sobre la placa bacteriana, lo que limpia los dientes y contribuye a que las encías no se inflamen. Manzana, pera, zanahoria o apio son algunos ejemplos.
8. Té. No solo porque nos hidrata, sino que también aporta flúor -que refuerza la estructura del esmalte- y polifenoles, con acción antibacteriana. El té verde es el más recomendable, pero también el negro o kukicha, muy rico en calcio. La única pega es que, debido a sus antioxidantes, mancha con facilidad los dientes. Pero con una correcta higiene bucodental diaria y limpiezas profesionales periódicas podremos disfrutar de él con tranquilidad absoluta.
Comer fruta o verdura de textura consistente tiene un efecto barrido sobre la placa bacteriana, lo que limpia los dientes y contribuye a que las encías no se inflamen. Manzana, pera, zanahoria o apio son algunos ejemplos
Dr. Bruno Baracco
Vocal de la Junta de Gobierno del Colegio de Odontólogos y Estomatólogos de Madrid (COEM)
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