Mevalco, los mejores sabores de España para conquistar los paladares británicos
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En: cincodias.com, Digital - 18/08/2017
Afincados en Bristol desde hace una década, importan y distribuyen con éxito en Reino Unido algunos de los mejores productos españoles, como carnes, embutidos y mariscos
El mercado británico es una plaza difícil de conquistar y más para una pyme. En una economía tan madura y desarrollada como la de Reino Unido, hacerse un hueco es jugar en una liga muy competitiva donde entrar supone rivalizar con productos y empresas de todo el mundo. Un escenario que no intimidó a David Menéndez, un asturiano dispuesto a seducir a los británicos hombres y mujeres por el estómago con productos cien por cien made in Spain.
¿Una ventaja? El papeleo. Crear o cerrar empresas en Reino Unido es más fácil que en nuestro país. Mevalco nace en 2007 en la ciudad inglesa de Bristol, en el suroeste del país, donde siguen teniendo su sede.
¿Y otra más? La materia prima de la gastronomía española es muy buena y variada y es una leyenda urbana que a los británicos no les gusta comer bien. La empresa importa y distribuye sin intermediarios unas 500 referencias de productos españoles de altísima calidad, como carnes, embutidos, pescados, mariscos, quesos, aceitunas, aceites, verduras, frutos secos, pan y hasta menaje, como paelleras, porque nuestro plato más internacional no se cuece en cualquier sitio.
Y como no hay dos sin tres... La fe mueve montañas. Menéndez y su socio, otro asturiano, Daniel Valle, amigos desde la infancia y complementarios en lo profesional veterinario uno y economista el otro confiaban en la viabilidad de su proyecto. Tras una década, mucho esfuerzo y algunos sinsabores, las cifras de negocio les avalan. Han hecho su primer millón de libras y de euros y crecen a un ritmo anual de dos dígitos.
Bodegón con algunas de las 500 referencias de alimentos españoles que importa Mevalco a Reino Unido, entre ellas, chorizos, morcillas, lomos, jamones y carnes. Mevalco
Expatriado
Menéndez recuerda su andadura profesional hasta crear su propio negocio. Trabajé como veterinario en una compañía de ganaderos asturianos que tenían certificación ecológica para comercializar la carne directamente en Reino Unido y me enviaron a hacer un curso de gestión y un pequeño estudio de mercado sobre los productos españoles allí. Entre idas y venidas, se pasó allí diez años.
Al terminar su relación laboral emprende su aventura empresarial. Su experiencia anterior le había servido para darse cuenta de que en Reino Unido hay un surtido pequeño de productos españoles, no se da buen servicio y hay una zona, Cotswolds, que podría ser una buena oportunidad.
A menos de dos horas de Londres, esta pequeña zona llena de colinas en el sudoeste de Inglaterra es hoy refugio de ricos y famosos, pero se hizo célebre porque allí, en Highgrove, tiene su residencia de verano el príncipe Carlos de Inglaterra.
Y allí también , en el distrito de Tetbury, está The Highgrove Shop, la boutique del heredero de la Corona británica, en la que se comercializan productos naturales y artesanales de la propia finca principesca.
Descubre que en esos bucólicos parajes es donde más aceite de oliva se consume, así como panceta y chorizo. Su amigo y socio, Valle, diseña el plan de negocio y empiezan con un capital de apenas 50.000 euros. Las cosas funcionan bien, la demanda de productos aumenta y nos pone en una encrucijada difícil. Necesitábamos ampliar capital, recuerda Menéndez.
Minichorizos dulce y picante, salchichas y minimorcillas cien por cien españolas. Mevalco
Y como cualquier emprendedor anglosajón que se precie, acuden a las fuentes de financiación más cercanas: friends, family and fools. Las tres efes: amigos, familiares y conocidos los locos de la tercera efe en inglés dispuestos a darles un voto de confianza y los euros necesarios para seguir. Entre todos juntan 80.000 euros.
Menéndez explica que era muy duro esperar a que los camiones llegaran a la finca que alquilamos en el campo. Al año siguiente, en 2008, montamos nuestro primer almacén y nos quedamos cinco años.
Evoca con orgullo que fuimos los primeros en introducir el cerdo ibérico fuera de Londres y que trabajaban a puerta fría con restaurantes locales porque casi no había locales españoles. La competencia con productos franceses e italianos, con un marketing muy trabajado, era bestial .
¿Estrategia para no caer en el desánimo? Escuchar mucho a los clientes y observar qué productos funcionan bien. Tuvieron un momento de bajón en 2011: Incluso nos planteamos tirar la toalla si no lográbamos 30.000 euros de beneficios. Vivimos momentos de auténtica pesadilla y hasta tuvimos que vender la casa para tener cash flow, reconoce.
Tras diez años en Reino Unido, ven el brexit como un riesgo y una oportunidad para afianzar la gastromarca España
Con mucho esfuerzo e implicación personal lo logran y reinvierten las ganancias. Desde entonces, la cuenta de resultados siempre ha sido positiva y el crecimiento de la empresa, muy potente. En la actualidad cuentan con 210 clientes y 60 proveedores.
Con el tiempo se ponen de moda los restaurantes de tapas y de comida española, pocos aún, pero trabajan bien y con buenos productos. Hoy hay cinco veces más establecimientos españoles que hace diez años, pero aún son escasos comparados con los italianos.
Poco a poco están descubriendo que la cocina española es mucho más que paella o pescaíto frito, enfatiza. Tenemos muy buenas y diversas materias primas y, aunque cuesta salirse de las tapas como plato principal, hay restaurantes que se atreven y funcionan, afirma. Es el caso de Asador 44, en Cardiff (Gales), que se puso muy de moda con la final de la Champions League.
¿Miedo al brexit? Como empresa, veo riesgos y oportunidades. Uno de los riesgos es que se graven las importaciones, pero creo que será difícil en un país que importa casi el 50% de su comida y dos terceras partes proceden de Francia, Italia y España. Lo bueno ironiza es que no producen ni aceite ni jamón, y los británicos aprecian la calidad.
Datos técnicos y de interés
Parte de la plantilla de Mevalco, liderada por David Menéndez. Mevalco
Facturación. Mevalco ingresó 1,7 millones de euros en 2016 y en los últimos ejercicios ha registrado crecimientos anuales de entre el 30% y el 40%.
Financiación. Iniciaron el proyecto con un capital propio de 50.000 euros, que después ampliaron con otros 80.000 aportados por amigos y familiares.
Plantilla. En la actualidad cuentan con un total de 11 personas en nómina.
Productos. Importan y distribuyen directamente y sin intermediarios alrededor de 500 referencias de productos españoles de máxima calidad, desde carne y embutidos hasta quesos, aceites, vinagres y especias.
¡Se comen el cuerpo de la gamba y chupan la cabeza!
Legumbres, aceitunas, encurtidos y frutos secos son productos españoles presentes en el mercado inglés. Mevalco
Inma Moscardó
Hace tiempo que en España se asumió como cierto que los británicos despreciaban el marisco y ponían cara de asco ante un plato de gambas, carabineros o cigalas. Falso como un euro de plástico. Se comen el cuerpo de la gamba y de los carabineros y chupan la cabeza como nosotros, y si se tercia, hasta los dedos, afirma divertido y rotundo Menéndez.
No tienen ideas preconcebidas. En general, toda Inglaterra es un mercado muy permeable, porque nunca tuvo una gran tradición culinaria y tras la Segunda Guerra Mundial, con la incorporación de la mujer al mercado laboral, se perdió el hábito de cocinar en casa, explica.
Son receptivos a probar cosas nuevas y los platos españoles no son una excepción, sino que se van haciendo un hueco en el mercado. Y no hay marcha atrás. Por la difusión de la cocina española y sus ingredientes habría que hacerle un gran monumento a Ferran Adrià y a otros grandes chefs, recalca. Antes nos pedían prosciutto (jamón italiano) o aceite de oliva también italiano, y ahora eso ya no pasa. Conocen nuestras buenísimas materias primas, expresa.
Las cosas han cambiado para mejor. Muchos cocineros británicos han pasado tiempo en España o vienen a nuestro país a empaparse de nuestra cultura culinaria y hay mucho interés en la formación de los camareros para que puedan explicar a los clientes las características de un plato o cómo pelar una gamba.
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