Otra agricultura es posible
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En: lavanguardia.es, Digital - 23/11/2017
El modelo de producción de alimentos que nos ha traído hasta aquí está agotado, y si no acabamos pronto con él acabará agotando hasta la extenuación los recursos naturales del planeta.
El sector agrícola genera más del 70% del consumo de agua. La superficie planetaria dedicada a la agricultura de regadío se ha multiplicado por 6 en los últimos 50 años. Allí donde la naturaleza puso desiertos extendimos huertas, donde había estuarios ahora hay arrozales.
Gracias a ello la productividad agrícola se ha triplicado. Pero este aumento es insostenible. La Tierra ya no da para más. Sin embargo, para antes de final de siglo deberemos alimentar a una población de 10.000 millones de personas.
Para conseguirlo va a ser necesario pasar de los 8.500 millones de toneladas de alimentos que producimos actualmente a más de 12.000. ¿Cómo lo haremos?
(Foto: Monty Rakusen / Getty)
Según un reciente informe de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) en 2050 el 80% de ese incremento en la producción de alimentos deberá salir de tierras que ya están siendo cultivadas.
Sin embargo un tercio de dichas tierras está agotado y en proceso de degradación debido a la intensificación de los cultivos, el agotamiento de los recursos naturales o el avance de la desertificación como consecuencia del calentamiento global, así como por la la salinización de los acuíferos, el aumento del nivel del mar, la compactación de los terrenos y la contaminación química de los suelos.
El coste ecológico, social y económico de poner nuevas tierras en producción es demasiado alto. No podemos seguir expoliando naturaleza para sembrar alimentos. Por lo tanto el reto de los próximos años va a consistir en alcanzar una mayor productividad agrícola por palmo de tierra cultivado. Pero para ello deberemos acabar con el derroche y aprovechar al máximo cada gota de agua riego.
Cuando las generaciones futuras conozcan que para conseguir una tonelada de cereal estamos consumiendo 1.000 toneladas de agua nos acusarán de irresponsables. Y cuando sepan los números de la carne se llevarán las manos a la cabeza.
(Foto: WM / Bea Perez Aragunde)
Debemos avanzar de manera urgente hacia una agricultura más sostenible, mejor integrada en el entorno, mucho más eficiente y adaptada a la climatología del terreno y que genere mayores beneficios a las comunidades locales.
Una agricultura que nos permita atender las necesidades de alimento de la actual población mundial sin hipotecar ni poner en riesgo el abastecimiento de las generaciones futuras.
Para promover los avances hacia ese nuevo modelo agrícola se celebra cada año el Día Nacional de la Agricultura Sostenible (24 de noviembre), creado por Knorr, la marca internacional de alimentación de Unilever, con el apoyo del Ministerio de Agricultura.
Desde 2010 esta marca desarrolla un programa de acción entre sus agricultores, dotado con un fondo de ayudas de más de un millón de euros, para que implementen el código de buenas prácticas en agricultura sostenible desarrollado por Knorr, un modelo basado en la eficiencia con el que han logrado reducir a la mitad el consumo de agua y recortar en diez toneladas el uso de pesticidas, todo ello aumentando las cosechas.
(Foto: Mané Espinosa)
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