Por qué la comida 'eco' es algo más que una moda
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En: elpais.com, Digital - 04/07/2017
Los caminos foodie son inescrutables. Un día el aguacate deja de ser una extravagancia para convertirse en una plaga que sirven en todos los restaurantes, hacemos cola para comer un bol de cereales o el gin tonic acaba siendo sustituido por el vermut. A la gastronomía cuesta pillarle el ritmo, pero si tenemos que elegir una tendencia indiscutible, esa es la fiebre por los productos ecológicos. ¿Estamos ante una moda efímera o debemos montar un huerto en casa? Lo cierto es que en los últimos años, los alimentos eco se han colado en nuestra despensa. Repasamos los motivos de este boom.
1. Ningún animal sufrió daños
Olvídate de las escenas que proyectaría Morrisey en uno de sus conciertos a grito de Meat is murder. A diferencia de otros sistemas de producción donde los que los animales no ven la luz del día, en las granjas ecológicas el ganado crece en (casi) libertad y con unas condiciones de vida dignas para potenciar su desarrollo y evitar el estrés. Tampoco se utilizan hormonas para que produzcan más.
2. No son tan caros
Con embajadoras como Gwyneth Paltrow o Michelle Obama, es normal pensar que estamos ante algo prohibitivo. Y nada más lejos de la realidad. Ya no es difícil encontrar en cualquier supermercado una sección de alimentos 'bio' que llevarte a casa por un precio asequible. La demanda es cada vez mayor y por suerte, las marcas también comparten esta filosofía.
3. Son muy saludables
Ahora que está de moda volver a hacer las cosas de forma artesanal, los alimentos ecológicos se consiguen de la forma más primitiva. No utilizan conservantes, ni colorantes, y tampoco antibioticos, fertilizantes quimicos o pesticidas. De este modo, conservan más nutrientes, vitaminas y antioxidantes que nuestro cuerpo asimila mejor. Un buen ejemplo es Vrai, la marca líder de yogures y postres ecológicos, cuyo nombre (verdadero, es castellano) es una declaración de intenciones. Desde los años 50, cuando el matrimonio Maxime y Olga Triballat fundaron esta empresa, elaboran lácteos siguiendo las recetas tradicionales, respetando su sistema de producción y conservando todo el sabor.
4. Son ecológicos de verdad
Aunque estemos acostumbrados a comer fresas o naranjas en cualquier momento del año, no es lo normal. Los productos ecológicos son de temporada, es decir, que se dan en su estación natural, no necesitan aditivos para su conservación posterior y son más ricos en nutrientes. Además, la etiqueta eco se mira con lupa: al menos el 95% de sus ingredientes debe provenir de la produccion ecologica, y el resto debe justificarse. Tienen que aprobar controles muy rigurosos y deben contar con certificados oficiales en todas sus practicas, regulados por la Union Europea.
5. Respetan el medio ambiente
Cuidar el planeta y conseguir un consumo sostenible son dos de los grandes objetivos de estos productos. Reducir la contaminacion del agua y el aire supone evitar riesgos para nuestra salud y un compromiso con el futuro, luchando contra el efecto invernadero y logrando una mayor eficiencia energetica con el uso de fuentes renovables. Ademas, la agricultura ecologica fertiliza la tierra y frena la desertificacion; favorece la retencion del agua y no contamina los acuiferos; fomenta la biodiversidad; respeta los ciclos naturales de los cultivos; favorece la biodiversidad y el equilibrio ecologico; potencia la fertilidad natural de los suelos y la capacidad productiva del sistema agrario; recicla los nutrientes incorporandolos de nuevo al suelo como abonos organicos; y utiliza de forma optima los recursos naturales.
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