Una veintena de alcaldes exige frenar el plan contra el «ébola de los olivos»
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En: elmundo.es, Digital - 24/07/2017
Pactan un documento que remitirán a Agricultura donde se cuestiona la estrategia de erradicación
Avisan de que la deforestación no es en este caso efectiva para atajar la plaga
El agricultor de la parcela con Xylella ya alertó en 2015 a Medio Ambiente
Los municipios de la Vall de Guadalest se han aliado ante la doble amenaza que representa la detección en este entorno del primer foco de Xylella fastidiosa en la Península Ibérica. Esta plaga no sólo pone en peligro la agricultura de secano local. Preocupan, y mucho, los efectos secundarios derivados del plan de acción que la Conselleria de Medio Ambiente ha activado para erradicar esta enfermedad.
Los alcaldes de la zona temen, de hecho, que el valle se vea condenado a la deforestación si, como parece, hay más ejemplares contagiados dispersos en este territorio. Las administraciones locales se han aliado con el fin de reclamar al Gobierno valenciano que modifique su estrategia contra el «ébola» de los olivos -que aquí parece afectar, sobre todo, a almendros- y a detener los procesos de erradicación.
El plan que ya se ha puesto en práctica en Guadalest, la zona cero de la Xylella, conlleva, entre otras medidas, la destrucción de la explotación agrícola afectada por la bacteria, así como todo el material vegetal que crece en un perímetro de 100 metros a partir del foco inicial. Este protocolo se ha demostrado eficaz cuando se trata de un contagio aislado y reciente. Sin embargo, existen dudas razonables de que la plaga se encuentre, en realidad, acotada a una única parcela. Y más aún de que la Xylella lleve poco tiempo radicada en la zona.
Tal y como adelantó ELMUNDO en su edición dominical, el agricultor encargado del único campo donde se ha confirmado un positivo,Joaquín Ponsoda, advirtió los primeros síntomas de la enfermedad hace ya cinco años y así lo comunicó a los técnicos de la cooperativa de segundo grado Coarval. En agosto de 2015, ante la ineficacia de los tratamientos administrados, recurrió al servicio de Extensión Agraria de la Conselleria de Agricultura, que no confirmó el contagio hasta el 3 de julio de este mismo año.
En esta misma publicación, Ponsoda asegura que multitud de almendros y otras especies vegetales presentan síntomas equiparables a los de la Xylella fastidiosa a lo largo de todo el valle del Guadalest, que se extiende desde Confrides hasta Callosa d'En Sarrià. Alcaldes de la zona consultados por este diario confirmaron ayer su preocupación por la proliferación de casos sospechosos en la Marina Baixa. Temen que la Conselleria decida aplicar el mismo modus operandi que en Guadalest y termine arrasando buena parte del patrimonio natural de la comarca.
Tanto es así, que una veintena de ayuntamientos próximos al epicentro del contagio han unido fuerzas para tratar de promover una vía alternativa, menos agresiva, dado que -según su versión- no se dan las circunstancias para aplicar un plan de erradicación como el que programado por el Ejecutivo valenciano.
Los contactos que se han mantenido en las últimas semanas están a punto de fructificar en un documento que los distintos consistorios han acordado rubricar en las próximas horas. La misiva insta al Consell a sustituir las medidas lesivas por un plan de contención que trate de impulsar el control de la plaga, promueva la mejora de las especies resistentes y permita desarrollar prácticas de cultivo que eleven los índices de supervivencia.
Tanto la normativa comunitaria como la estatal contemplan y avalan la puesta en práctica de este protocolo, que, de hecho, es el mismo que se ha adoptado en Italia y las Islas Baleares, donde la Xylella fastidiosa se encuentra muy diseminada en. En estos casos, se trata de la opción más recomendable según los expertos, ya que permite realizar un mayor control y seguimiento de la plaga.
La erradicación de la bacteria sólo es viable cuando el brote inicial está muy localizado, pero para ello es necesario efectuar un estudio riguroso en la zona más cercana al foco inicial que los municipios entienden que aún no se ha ejecutado. De ahí que reclamen la suspensión cautelar del plan de erradicación hasta que se completen todos los análisis y se inste, además, a aplicar un protocolo de contención que genere menor impacto en la actividad agrícola, el paisaje y la riqueza natural del valle.
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