Vinos aragoneses de kilómetro 0
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En: heraldo.es, Digital - 09/02/2018
Cada vez hay más españoles que se apuntan a la tendencia de consumir productos denominados 'de kilómetro 0', es decir, elaborados a poca distancia de su lugar de residencia. En esta denominación se incluyen exclusivamente alimentos producidos de forma artesanal, en pequeñas explotaciones, la mayoría de las veces de tipo familiar o, como mucho, cooperativo.
Verduras y legumbres de las huertas vecinas, huevos y pollos camperos de nuestros abuelos o de los abuelos de amigos, quesos de un pequeño pueblo del Pirineo, carne de cerdo del latón de la Fueva, pan de verdadero horno de leña como se ha hecho toda la vida en las pequeñas poblaciones aragonesas Y ahora, también, vinos de calidad salidos de pequeñas bodegas, elaborados de manera artesanal desde la viña hasta el embotellado en bodega y, en muchos casos, siguiendo los dictados de la agricultura ecológica, aunque sin reconocimiento oficial.
Cata para seleccionar los vinos del proyecto.
Hacerse un hueco en esa mesa de proximidad es lo que pretenden un grupo de pequeños viticultores del Alto Aragón, que se acaban de constituir como Vignerons Independientes de Huesca, iniciativa promovida por Javier Buil, propietario de la tienda La Corona, de Aínsa.
Se trata de un proyecto pionero en nuestro país, con el que proyecta incluir 30 vinos tranquilos y 3 espumosos en las cartas de restaurantes y catálogos de tiendas, previamente seleccionados con arreglo a la filosofía de estos 'vignerons' altoaragoneses. "Esta iniciativa busca la diferenciación del producto y la vinculación del mismo al territorio, potenciando lo que en Italia denominaron la Triple A (Agricultor-Artesano-Artista)", señala Javier Buil.
Una de las sesiones de cata del proyecto Vignerons Independientes de Huesca | Germán Bueso/The Hive Way
Después de varios meses de trabajo, visitando bodegas y catando vinos, en Vignerons Independientes de Huesca se han integrado, por el momento, siete bodegas de la provincia de Huesca. Son Edra (Ayerbe), Familia Estrada Palacios (Bespén), Clavería Barrabés (La Almunia de San Juan), Sers (Cofita), Bodega Ball Minuta (Barbenuta), Alodia (Adahuesca) y El Vino del Desierto (Lanaja).
Con las referencias de estas bodegas, se pueden disfrutar vinos criados en el desierto de Monegros, en Lanaja, en tierras arenosas y de cascajo; en el Prepirineo (Ayerbe, con terrenos limosos); al pie de la Sierra de Guara (en Bespén, una localidad con gran tradición vitivinícola y suelos arenosos), o en el Pirineo aragonés, en Barbenuta, donde están algunas de las viñas más altas de la Península Ibérica.
Algunos de los vinos del proyecto de los vignerons oscenses
Son vinos que Javier Buil califica de "apasionantes", resultado de unas formas de trabajar en el campo "casi desaparecidas". "Lo bueno e interesante de este proyecto pasa por la singularidad de las bodegas, por los diferentes paisajes en los que cultivan los viñedos, que varían desde los 450 hasta los 1.200 metros de altitud, por la variedad de terrenos que hacen de ellos unos vinos muy distintos y originales. El paisaje y la filosofía de las personas que hacen el vino se saborean en cada botella, son vinos de producciones limitadas, en las que se valora el amor a la tierra y el trabajo tradicional. Promoviendo el consumo de vinos de productores de estas pequeñas bodegas contribuimos al asentamiento de la población y a la posible creación de nuevos puestos de trabajo", apunta Javier Buil.
Los vinos que se encuadren finalmente en el proyecto se presentarán el próximo 15 de marzo en Aínsa. Paralelamente, se están seleccionando restaurantes de Sobrarbe en cuya cartas se incluirán estos vinos, que llevarán una etiqueta con el logo de los 'vignerons' oscenses. Las cartas de vinos se harán en función de la cocina y el tipo de clientes de cada restaurante y, además, los hosteleros están siendo formados por Buil, para que hagan de nexo adecuado entre los viticultores y el consumidor final.
Los miembros del panel de cata | Germán Bueso/The Hive Way
Hay un panel de cata que va seleccionando los vinos que se van a incluir en el proyecto, con las características y cualidades que se consideran adecuadas para estar en la selección.
Además de en La Corona, estos vinos se van a vender en algunas tiendas más de Aragón y también están interesadas una vinoteca de Francia y otra de Alemania.
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