Vinos del mundo y comida española
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En: elmundo.es, Digital - 30/03/2016
Disfruto del buen vino y de la cocina, pero unir ambos placeres es aún mejor. Y la pregunta es, ¿cómo se combinan vinos del mundo con comida española? Os presento algunas ideas.
Un almuerzo que me encanta es la tortilla de chorizo con una copa de un buen Malbec Argentino. La grasa y el picante requieren de un vino con estructura y con sabores potentes. El Malbec se caracteriza por intensas notas de fruta madura con toques de pimienta y un Malbec categórico es Humberto Canale de Patagonia. Este vino lo descubrí el año pasado en un tasting monográfico de Malbecs argentinos y desde entonces es un fijo en mi bodega particular.
Un Syrah de Rhone francés como por ejemplo, Domaine Gille Robin Croze Hermitage, puede definirse como un vino grande, con cuerpo, cálido, con una boca en la que destacan las frutillas del bosque y especias. Este vino es un vino potente y es perfecto para acompañar una carne asada o un gazpacho manchego. En Australia el Shiraz, Syrah en Francia, tiene más fruta y es más suave que el francés syrah pero manteniendo una buena estructura. Te recomiendo que pruebes un Shiraz de la zona de McLaren Vale, mejor si es de la de D'Arenberg y mejor todavía con chuletillas de cordero lechal y verduritas a la plancha.
En nuestras antípodas, Nueva Zelanda, encontramos grandes elaboraciones de Pinot Noir de que son perfectos para acompañar unos calçots. El Pinot Noir se caracteriza por sus aromas florales y de frutos rojos con una textura sedosa y aprovechando que los calçots están todavía en temporada, tienes que probar esta combinación.
El Cabernet Sauvignon de Washington es un vino de taninos suaves, rico en matices y donde predomina la grosella negra. Mi recomendación es un Chateau St Michelle Cabernet Sauvignon, con cualquier tipo de embutido y queso curado.
Un Sauvignon Blanc de Nueva Zelanda o un Pouilly-Fumé francés, son dos versiones diferentes de lo que se puede lograr con un mismo varietal. En ambos destacan las notas cítricas y tropicales con frescos toques herbáceos. Ya sea neozelandés o francés, el Sauvignon Blanc es un varietal muy versátil que, servido muy frío, es perfecto para acompañar una paella en la playa. El Chardonnay es uno de los varietales blancos más populares del mundo. Tiene su origen en Francia pero su cultivo está muy extendido destacando las elaboraciones de Australia, Sudáfrica, USA y Chile. Personalmente te recomiendo un chardonnay sin madera, De Gras de Chile acompañando un lenguado o un pollo asado.
El Riesling alemán seco va muy bien con las frituras de pescado. ¿Qué tal unos calamares a la romana con un Riesling de aperitivo? Por último, el Champagne es un gran vino que por su acidez natural y por la finura de sus burbujas combina muy bien con multitud de platos.
Estas, son tan solo algunas sugerencias de entre millones de posibilidades, es cuestión de echarle un poco de imaginación y experimentar para hacer de cada comida, una experiencia diferente.
Mark ONeill es fundador de TheWinePlace.es y experto en vinos internacionales.
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