
La globalización exige competitividad, reducción de costos de producción y adecuación de los productos a los patrones de calidad exigidos por los mercados internacionales. El desafío demanda compatibilizar los cultivos con los requisitos de orden económico, ecológico y social. Por tanto, la seguridad del consumidor, las reglamentaciones y protocolos, la competitividad de los mercados, la capacitación de los empleados, la adaptación a los aspectos básicos de seguridad de los alimentos y la certificación de la producción, son los aspectos que deben preocupar a los productores. En las jornadas se pretende abordar los niveles de innovación y competitividad de la fruticultura, haciendo especial énfasis en la Producción Integrada de Fruta, como sistema de producción agrícola que produce alimentos y otros productos de calidad, mediante el uso racional de los recursos naturales, tecnologías apropiadas y mecanismos reguladores capaces de minimizar el uso de insumos que causen problemas ambientales, asegurando una producción sostenible a precios competitivos, respectando y preservando al medio ambiente.
Se desarrollaran los aspectos fundamentales de este sistema de producción, desde las técnicas aplicadas en campo hasta que el producto llega al consumidor para conseguir el objetivo de producir frutas con más calidad y más sanas, aumentar la competitividad y credibilidad de las frutas, proporcionar más rentabilidad a los agricultores, conquistar nuevos mercados y reducir los riesgos de contaminación ambiental.
El mercado desea comprar productos provenientes de regiones con bajos riesgos de contaminación y para eso exigen la certificación de origen (documentada y comprobada), además de la calidad. Para implantar la certificación de origen es necesario, atender a los procesos de trazabilidad, evaluación de la conformidad y certificación.